La calificación legal endilgada a los acusados es la de homicidio agravado por el uso de arma de fuego (en dos oportunidades), “Chueco” en calidad de autor y “Negrito” como partícipe necesario.
“Ya se encuentra firmado el requerimiento de apertura a juicio, con una expectativa de pena de 25 años de prisión con respecto a Ronveaux y de 20 para Basualdo”, afirmó el auxiliar de fiscal Lucas Maggio, en representación de la Unidad Fiscal de Homicidios I, conducida por Pedro Gallo. Y expresó: “Es un hecho cometido con extrema e inusitada violencia. No sólo se trata de dos víctimas fatales, con una amplia proyección de vida, sino que incluso cada una de ellas recibió gran cantidad de disparos (15 y 16 impactos respectivamente)”.
El investigador requirió que se extienda por tres meses la medida cautelar de mayor intensidad que pesa sobre los imputados, “con el fin de mantener la sujeción de los mismos al legajo y preservar los testimonios que serán llevados a juicio”. Finalmente, el juez decidió hacer lugar parcialmente a lo demandado por el MPF y otorgó la prisión preventiva por, al menos, dos meses más.
El caso
El 22 de agosto de 2024, a las 22:00 horas, José Maria Altamirano y su hijo Santiago Ramiro se trasladaban en una motocicleta y al llegar a Anselmo Rojo al 400, en el barrio San Cayetano, mantuvieron una discusión con Basualdo y Ronveaux, entre otras personas. En esas circunstancias, “Negrito” extrajo de su vivienda un arma de fuego calibre 22 y se la entrego a “Chueco” con el claro propósito de causarles la muerte a los Altamirano. Ronveaux efectuó numerosos disparos que impactaron en las víctimas, provocándoles la muerte. Luego, los atacantes se dieron a la fuga en un automóvil Fiat Argo.