La trágica secuencia sucedió cuando se desarrollaba una práctica en la cancha 6 del predio y un rayo cayó con violencia sobre el campo.
“Las yeguas no pertenecían a ningún equipo, eran de varios socios y no estaban jugando un partido, sino que se trataba de una práctica. La diferencia es que la práctica es como un fulbito en la plaza, que te metes entre los que están jugando para moverte un poco sin importar el resultado, estaban en eso”, señaló una fuente del Jockey Club que fue consultada por TN.
Los animales estaban a cargo del cuidador del lugar, quien voló 3 metros y cayó de espaldas producto de la violencia con la que impactó el rayo.
El hombre tuvo que recibir asistencia médica en el lugar, pero se encuentra estable. No hubo otras personas afectadas.
Según pudo saber TN, otros dos animales fueron alcanzados por el rayo, aunque cayeron al piso y luego se recuperaron. En el lugar había 20 animales a cargo del cuidador.
Un detalle que llamó la atención tras el episodio fue cómo se rompieron las vendas rojas que cubrían las patas de los animales a la altura de los tobillos. No se recuerda un episodio parecido entre los aficionados que practican polo.
Según comentaron allegados al caso, los animales afectados “tienen un valor relativo, no son de los más caros”.
Patricio “Pacho” Amespil, capitán de polo del Jockey Club, relató cómo se desencadenó el episodio. “No había tormentas previstas, la práctica se estaba desarrollando de forma normal hasta que el cielo se encapotó, cayó un rayo y murieron cuatro caballos. Los petiseros estaban shockeados, pero están bien, ya chequeados”, explicó en declaraciones al diario Clarín.
Amespil dijo que prefiere interpretar lo ocurrido como un milagro antes que como una tragedia, dado que no hubo víctimas humanas. “
“Ayer traje tres vírgenes de la Medalla Milagrosa que se iban a poner en las canchas, porque venimos viendo que es una temporada muy lluviosa y suele haber mayores riesgos. Las vírgenes están en la caballeriza, listas para ser colocadas, pero ya empezaron a ayudarnos. Lo que pasó se puede tomar como una tragedia, pero preferí tomarlo como un milagro”, pormenorizó al respecto.
Sobre eso, acotó: “En el campo sabemos que la naturaleza es más fuerte y que no hay mucho que hacer, son cosas que no podemos prever”.
Según detalló el capitán de polo, el Jockey Club funciona como una institución amateur y los caballos utilizados para las prácticas llegan durante la temporada. Los animales permanecen habitualmente en boxes bajo techo.
En tanto, un veterinario especializado en equinos señaló que este tipo de episodios no es desconocido en el ámbito rural. “Los rayos son una energía muy fuerte que entra al cuerpo y va hacia abajo, sale por las patas, que hacen contacto con la tierra. Por eso se ve que las vendas reventaron y que se observaba el pelo quemado en esa parte”, explicó.
En cuanto a los caballos que sobrevivieron a la descarga, el profesional indicó que permanecen bajo observación y advirtió sobre las posibles consecuencias.
Según describió, estos episodios pueden provocar lesiones graves, como la rotura de los tímpanos, y dejar secuelas que comprometan su capacidad deportiva, por lo que difícilmente puedan volver a jugar al polo.