La entidad madre del fútbol nacional dio por finalizada la temporada por un factor externo, perjudicaron al líder de la segunda división y no le otorgaron el ascenso correspondiente por liderar el torneo con el desarrollo avanzado. Aunque suena parecido, no es el caso de San Martín. Es Santiago Wanderers, el club chileno, que había sido contrariado por la decisión de la Asociación Nacional de Fútbol Profesional de Chile y que peleó en la Justicia nacional como en la de la Federación, y revertió lo decidido para finalmente festejar su ascenso en 2019, en el marco del estallido social en el país trasandino.
El acontecimiento fue traído al caso en LV12 Radio Independencia por el Juez del Tribunal Fiscal de la Nación, Miguel Nathan Licht, quien fue consultado por una serie de publicaciones en su cuenta de Twitter que avalan tanto el pedido de San Martín como el de Atlanta, club del que es además simpatizante, pero aclaró: "lo que escribí fue mas allá de mi simpatía, lo escribí a conciencia. No voy a rifar mi prestigio jurídico por un sentimiento futbolístico".
Determinaciones actuales al margen, la adaptada para el beneficio de Santiago Wanderers tiene sus puntos de contacto con la de San Martín y el Bohemio porteño: el club de Chile "hizo una presentación judicial y administrativa ante la federación chilena, obtuvo una reconsideración y hoy por hoy está jugando en la Primera División del fútbol de Chile".
¿Cómo fue la medida que benefició al puntero del ascenso chileno? Con la aceptación en una mediación de la mayoría de los clubes de la categoría, la ANFP le otorgó el ascenso por su liderazgo a tres fechas del final a Wanderers, accedió a una definición por reducido entre los escoltas del beneficiado y le brindó al mismo Wanderers la oportunidad de jugar tres amistosos con los grandes del fútbol nacional para aportar a la recaudación de la institución.

