DEPORTES | San Martín | Tucumán | Boca

Un ex San Martín relató el calvario de 1992 en La Bombonera

Desde custodia policial de Tucumán a Buenos Aires, hasta vasos lanzados con orina: Oscar Román Acosta reveló el trasfondo del empate que consagró a Boca.

"La gente no sabe...". Y casi 30 años después de aquel controversial partido entre Boca y San Martín siguen surgiendo versiones. Oscar Román Acosta, el volante que formó parte del Ciruja durante la temporada 1992/93 en la máxima categoría del fútbol argentino, aportó su experiencia con un tono de anécdota que impresiona a propios y extraños.

"Nosotros fuimos con custodia privada desde Tucumán puesta por el presidente de San Martín (Luis Garretón por aquellos años). Llegamos al hotel, tiraban bombas, cohetes, rompían tanto los hinchas de Boca que nos tuvieron que cambiar de hotel", inició Acosta desde Suiza, donde se desempeña en dirección futbolística de un club del ascenso, en diálogo por Radio Continental.

El ex jugador Santo además manifestó que el plantel llegó dos días antes del partido porque en Tucumán también "había presión". "Llegamos a estar terceros en el campeonato, con un plantel muy bueno: Guillén, Cococho Jiménez, Salomón, Carlitos Russo, Spontón, Chazarreta, el viejo López, el viejo Robles, Onaindia. Le habiamos empatado a river, le ganamos a racing, un muy buen equipo", remarcó Acosta.

image.png
Acosta jugó una temporada en San Martín después de haber jugado en River y la Selección de 1987.

Acosta jugó una temporada en San Martín después de haber jugado en River y la Selección de 1987.

Ese equipo en ese momento no se jugaba nada, pero nos llevamos un susto terrible: cuando llegamos a la cancha nos dejaron en la puerta allá abajo. Esos 70, 80 metros hasta el vestuario no te puedo explicar lo que fue: los vasos de gaseosa con meadas que te tiraban en la cabeza desde medio metro, llegamos todos empapados al vestuario, con un olor... Ese equipo en ese momento no se jugaba nada, pero nos llevamos un susto terrible: cuando llegamos a la cancha nos dejaron en la puerta allá abajo. Esos 70, 80 metros hasta el vestuario no te puedo explicar lo que fue: los vasos de gaseosa con meadas que te tiraban en la cabeza desde medio metro, llegamos todos empapados al vestuario, con un olor...

Y en medio de toda la tensión, hoy a la distancia, Acosta se tomó con humor un entredicho con Ángel Tulio Zoff, el técnico de San Martín en medio de aquel duelo histórico: "el viejo Zoff nos dice 'muchachos, esto no nos tiene que amilanar', nosotros nos miramos entre todos y dijimos, 'pero escuchame, nos van a matar'".

Ya en la cancha, el relato sobre el famoso gol de Ricardo Solbes, que "festejó" en soledad ante una Bombonera muda: "imaginate un gol, que todo el mundo esté mudo, lo primero que hice fue mirar al lineman, aparte Solbes le pega con la canilla, sale con un efecto super raro la pelota. Ricardo se da vuelta, mirá y dice: '¿lo cobró o no lo cobró?'".

Sin embargo, pese a todas las especulaciones en torno al posterior gol de Claudio Benetti, aquel que le dio el título a Boca después de 11 años sin consagraciones en el fútbol argentino, Acosta fue contundente: "no hubo nada raro, lo juro por lo que sea", y amplió: "para nosotros fue espectacular, nos fuimos con un puntito tranquilos para Tucumán, terminamos en las posiciones de arriba, a nosotros no nos beneficiaba nada, no hay mas que eso".

Lejos de las alternativas y repercusiones del partido ante Boca, Acosta reconoció que en Tucumán "pasé un año hermoso", y celebró: "estoy retomando contacto con un montón de gente. Ojalá que pueda llegar a Primera porque la hinchada de San Martín es una de las mejores que he visto".

Dejá tu comentario