San Martín de Tucumán se encuentra en plena celebración por los 111 años de vida. A pesar de la pandemia del coronavirus, los hinchas se hicieron presentes en las adyacencias de la Ciudadela para celebrar un nuevo aniversario.
Por tal motivo, El exfutbolista "Santo", Jorge Orlando López pasó por el aire de LV12 y expresó: "En primer lugar permitime que salude al Club por un nuevo aniversario, por los 111 años de vida que tiene esta hermosa institución que es San Martín. Uno está agradecido con el club por haberme abierto las puertas allá por los años 88. En el 86' cuando yo jugaba en Atlético Concepción, que salimos campeones y le ganamos la final justamente a San Martín y Atlético Concepción va al primer Nacional B, después de haber obtenido ese titulo, tuve una charla a través del doctor Semrik que en ese momento era médico de San Martín, y él fue que hizo las conexiones para que las puertas se abran en el club".
"Cuando llegué las primeras charlas que tuve en el club, el objetivo principal era llegar al Nacional B. Después con Nelsón Chabay cuando lo conocí me habló de cómo quería que jugara el equipo y qué era lo que pretendía de los jugadores. En ningún momento se nos cruzó por la cabeza llegar a la A. Primero era ir de fase en fase, Chabay encontró el equipo que luego fue de memoria".
Por otro lado, admitió: "Todas las llaves fueron difíciles, este era un equipo que siempre pensó en el arco del frente, sin descuidar el rival y tomando las precauciones necesarias para que no nos sorprendan. Este equipo era completo. Era un equipo muy ofensivo".
"Quilmes, cuando vino a jugar el primer partido de la semifinal, se vino a defender, en esa época y se le podía dar la pelota al arquero y la podía agarrar con la mano, llegaban hasta mitad de cancha, se daban vuelta y se tiraban a Gabriel Puentedura que era el arquero en ese momento. Y como local, ellos tuvieron que salir un poco más y ahí es donde San Martín empezó a jugar, siempre mirando de frente y ahí San Martín impuso su juego y fue lo que nos puso en la final con Chaco", recordó.
Por último, no dejó pasar por alto la histórica victoria del 6 a 1 ante Boca: "Cuando le cometen el penal a Vidal González, tomé la pelota porque me tenía mucha confianza. Mis compañeros me apoyaron y nunca dude de pegarle fuerte al medio arriba del arco sabiendo que Navarro Montoya podía ir al otro lado. Fue realmente muy lindo, en el vestuario, la gente que esperó en el aeropuerto".

