El inicio en el República de Mataderos prometía emociones desde el arranque. A los 3 minutos, Santiago Briñone avisó para la visita intentando sorprender desde lejos al ver adelantado al guardameta local, aunque su remate se fue por encima del travesaño. Apenas cuatro minutos más tarde, un error en la salida de Dylan Gysi le regaló la oportunidad a Agustín Veliez, pero el '1' de Chicago reaccionó con una tapada fenomenal para salvar a su equipo.
Cuando San Martín parecía acomodarse mejor, golpeó el local. A los 17', Thiago Ocampo adelantó la pelota ante la apurada salida de Manganelli y definió cruzado con categoría para señalar el 1-0.
Lejos de sentir el golpe, el conjunto tucumano reaccionó de inmediato. Un minuto después, Mauro Verón remató en el área chica y el arquero verdinegro mandó el balón al córner. A los 20', nuevamente el duelo quedó en manos del golero local, quien salvó con las piernas ante otro disparo cruzado de Verón. La presión visitante no cesó y a los 22', Veliez probó con un potente fierrazo de media distancia que el arquero volvió a despejar al tiro de esquina.
Tanto ir tuvo su premio: a los 28 minutos, Mauro Verón tuvo su revancha. Con un zapatazo cruzado y potente al palo más lejano, venció la resistencia del '1' y estampó el merecido 1-1. Sobre los 38', tras una gran maniobra colectiva que incluyó un taco de Cabrera, Verón no pudo definir con comodidad y su remate terminó en las manos del arquero local, cerrando una primera mitad vibrante.
El complemento mantuvo la intensidad, pero se quebró a los 16 minutos cuando Santiago Briñone vio la tarjeta roja, dejando a San Martín de Tucumán con diez hombres para afrontar la última media hora de juego.
Chicago tomó la iniciativa buscando hacer valer la superioridad numérica y encontró la recompensa cerca del cierre. A los 38 minutos del segundo tiempo, Simón Pérez anticipó con precisión un buen centro al primer palo y desató la locura en Mataderos al convertir el 2-1.
A pesar del golpe y con un jugador menos, el Santo tucumano no se rindió y tuvo la última para salvar el punto: a los 47', Gonzalo Rodríguez ganó de arriba y metería un frentazo que pasó rozando el palo derecho del arco local. No hubo tiempo para más y el pitazo final decretó un triunfo trabajado y festejado para el Torito.