Los índices del ámbito alimenticio atraviesan un momento crítico y el consumo de lácteos es uno de los más golpeados: disminuyó a 176 litros por habitante por año, según la Secretaría de Agricultura de la Nación, y se asemeja a los 172 registrados en 1990.
El presidente de Defensa de Usuarios y Consumidores, Pedro Bussetti, aportó las estadísticas en comunicación con LV12, y agregó: "en 2015, consumíamos 217 litros de leche por habitante por año, más de 40 litros que no se consumen y esto tiene que ver con centenares de personas que no pueden comprar productos lácteos".
Los datos son sustentados con el incremento de los precios, tan sólo en los registros interanuales con respecto al año pasado: "hubo un aumento de agosto con respecto a 2018 del 92,7%, está incluida la leche en sachet, que aumentó el 85,4%, cuando la inflación fue del 55,5%. Hay 30 puntos más de aumento en este alimento tan esencial para los argentinos", sentenció Bussetti.
En tanto al alcance de los Precios Esenciales, consideró: "hay grandes cadenas de supermercados, pero en los almacenes no hay participación de estos acuerdos. La leche tiene un costo de $35,80 (en Precios Esenciales), cuando desde ayer vale la más barata $48,70. Esos precios no llegan al almacén del barrio".

