En medio del debate por una eventual actualización del marco normativo en semillas, desde el norte argentino surgió una fuerte señal de alerta. A través de un comunicado, la Asociación de Productores Agrícolas y Ganaderos del Norte (Apronor) cuestionó la posibilidad de avanzar hacia un esquema alineado con UPOV 91 y advirtió sobre un presunto riesgo de concentración del mercado y pérdida de derechos para los productores. UPOV 91 es un tratado internacional que amplía derechos a los obtentores en semillas y al cual el Gobierno se comprometió adherir en el acuerdo comercial con Estados Unidos.
Hugo Meloni, presidente de la Apronor, explicó en LV12 que "hay dos tipos grandes de cultivos: autógama, es el caso de la soja que podes guardar semilla para sembrarla al año siguiente; y alógama, son los que no se pueden repetir el ciclo guardando la semilla. No es conveniente porque no tiene los mismos rindes, por ejemplo el caso del maíz".
En este sentido, "lo que la ley de semillas está prohibiendo es que el productor guarde esas semillas para sembrar al año siguiente, como que vos tendrías que comprar semilla nueva con aumento de costo (como en el caso del maíz, para la soja)".
Para Meloni, el gobierno estaría "mal asesorado" porque "la nueva ley de semillas no va a lograr que tengamos mejores rindes de por sí".
"Queremos decirle al presidente y a los ministros que no va por la nueva ley de semillas para que Argentina produzca más granos", sentenció.
Antes de concluir, el ingeniero indicó que esta medida podría tener que ver con "la patente, con los semilleros que son los que invierten en tecnología y la mayoría son norteamericanos. Entonces, es un lobby como para beneficiarlos".

