"Me parece que es un gran gesto que se reúna con las cuatro entidades" dijo Nicolás Pino, titular de la Sociedad Rural. En estos días tan convulsionados con el tema de los derechos de exportación, el INTA, el Inase, que el Presidente nos reciba como Mesa de Enlace es todo un símbolo", destacó el dirigente.
"Tenemos quejas y pedidos porque también tenemos un montón de cosas para ofertar. Nos parece que es por ahí: protesta con propuesta", insistió.
El dirigente consideró que el ánimo entre los productores "es diverso". "La ganadería, en este último año, viene teniendo números amigables. Puntualmente en la soja hay caras largas, porque ante un precio internacional bajo nos encontramos también con una presión impositiva que es hasta obscena. Todos estamos haciendo números. Hay incertidumbre a nivel productivo; a nivel ánimo, hay de todo", analizó.
RETENCIONES Y PRESIÓN FISCAL
En la Mesa de Enlace coinciden en que la suba de las retenciones a la soja y el maíz, aplicada desde el 1° de julio, deterioró los márgenes de los productores. Entre enero y junio, el Gobierno había reducido la alícuota de la soja de 33% a 26% y la del maíz del 12% al 9,5%. Con la finalización del beneficio, la soja volvió al 33% y el maíz al 12%, mientras que solo el trigo y la cebada mantendrán la tasa reducida hasta marzo de 2026.
Según estimaciones de la SRA y la Asociación Argentina de Consorcios Regionales de Experimentación Agrícola (Aacrea), estas retenciones vuelven inviable gran parte de la producción, con el 80% del área sojera y casi el 60% de la maicera en riesgo.
Pero el malestar va más allá de los derechos de exportación. La dirigencia rural apunta también a la presión impositiva general, que combina tributos nacionales, provinciales y municipales. Además de los derechos de exportación, pesan sobre el campo el impuesto a los Ingresos Brutos, el inmobiliario rural, las tasas viales y los servicios que se actualizan por inflación.