Seis de cada diez empresas de supermercados registraron caída de ventas, de las cuales la mayoría tuvo bajas que llegaron hasta el 20 por ciento, pero hubo otras que afirman haber tenido mermas de hasta el 40 por ciento. La baja de las ventas es un reflejo del deterioro en los ingresos de los hogares, que resignan consumo de bienes esenciales incluso en un contexto en donde naturalmente se achican otros gastos.
El titular de la Cámara de Supermercados y Autoservicios de Tucumán (CASAT), Guillermo Saccomani, pasó por el aire de LV12 Radio Independencia para explicar los motivos de esta tendencia en los supermercados de la provincia.
"Hay un inconveniente que se está produciendo a partir de agosto con las grandes empresas en lo cuál están mandando nuevas listas de precios. Ocurre en algunos casos que tienen autorizaciones de aumentos de un 5% pero algunas empresas aparte del aumento quitan algunas bonificaciones que venían. Eso perjudica al sector para seguir trabajando con los precios máximos que se venían manejando", explicó.
Por otro lado, Saccomani señaló que "esas bonificaciones que se están quitando también forman parte de un incremento, porque al sacar ese 5 o 10% de bonificación eso impacta en un aumento del producto".
Sin embargo, aseveró que "no hay faltante, no hay desabastecimiento. Las cosas están muy tranquilas. Inclusive si hacemos un análisis, antes de la cuarentena la parte de venta fue muy importante pero en julio y los primeros agosto las ventas han venido descendiendo considerablemente. Es una preocupación bastante grande".
"Durante esta cuarentena hubo una reconversión de muchos negocios que se dedicaron a la venta de mercadería. Muchos de ellos que tenían otras actividades se han convertido en almacenes, miniservices eso ha producido una sobreoferta en el mercado", cerró.

