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¿Cómo es el sueño de los argentinos desde la pandemia?

Diego Golombek, biólogo especialista en cronobiología, pasó por LV12 para analizar la forma de dormir de la sociedad tras la llegada de la pandemia.

La pandemia significó un cambio brusco en la vida de la sociedad. Con la llegada del coronavirus aparecieron diversos problemas para la gente, uno de ellos fue la cuestión del sueño. El hecho de la incertidumbre ante la finalización del tema, el encierro, y otros puntos generaron un combo explosivo en la cabeza. Diego Golombek, biólogo especialista en cronobiología, analizó en LV12 la calidad para dormir de los argentinos desde el momento de inicio de la cuarentena.

Diego Golombek se refirió a la manera en la cuál dormimos los argentinos desde el 2020 : "Fue un año muy difícil, muy extraño y con muchas variaciones. Nosotros venimos estudiando el sueño de los argentinos hace un tiempo, tratando de entender, tratando de pasar un mapa de cómo dormimos, cuánto dormimos y aprovechamos esa investigación para ver que pasaba en el momento de la cuarentena más estricta hacia mayo o abril del año pasado y notamos básicamente tres cosas: La primera es que dormimos más y eso es una gran señal porque se venía durmiendo menos de lo recomendado. Fue un sueño más parejo ya que había una hora parecida al momento de acostarse. Lo segundo es la calidad del sueño, el enemigo número uno del sueño es el stress y la ansiedad, claramente estamos viviendo momentos de enorme incertidumbre y eso hace que la calidad del sueño no sea bueno. Además, la gente hace foco en que sueña cosas raras, pero el foco está en las cosas nombradas anteriormente".

El biólogo especialista en cronobiología marcó el tiempo por el cuál pasamos el día con el uso de las pantallas: "Todos nos llevamos pantallas al dormitorio sea la tele, el celu, la tablet, etc. Estas pantallas LED emiten una luz en general de un color o una longitud de onda el cuál estimula mucho a nuestro reloj biológico y le dice que es de día. Entonces, vamos a la noche a la cama, pero nos llevamos la tablet o lo que fuera y le estamos diciendo al reloj seguí de largo, no hay problema porque es de día con lo cuál nos vamos a dormir mucho más tarde y comprimimos aún más las horas de sueño y esto tiene efectos sobre la vista. No puedo decir exiliemos las pantallas del dormitorio porque es imposible, pero si debemos moderarlas un poco".

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La pandemia modificó el sueño de los argentinos.

La pandemia modificó el sueño de los argentinos.

"Hay una cierta adicción a las pantallas y además el trabajo o la enseñanza virtual obliga a usar las pantallas. Lo mínimo sería limitarlas de noche ya sea cuando se pone el sol o al momento de la cena. Repito, no puedo decir sobre dejar de usarlas porque es imposible pero si limitarlas. A lo largo del día resulta muy útil tener una rutina, un diario de cosas, un cronograma. El cerebro mide el tiempo sobre la base de eventos, si pasan cosas el tiempo va más rápido, si hubiera que volver a una cuarentena estricta no sería bueno porque sentimos al tiempo volverse de goma. Debemos tener una lista de cosas para sentir al tiempo pasar más rápido", analizó respecto a la pandemia y la forma de hacer trabajar a la mente.

"En Argentina somos de cenar tarde y muy pesado. Al cenar muy tarde estamos acercando el horario de la cena al horario de irnos a dormir y eso no es bueno. Las sociedades las cuáles cenan más temprano tienden a tener un mejor sueño, se debe cenar más liviano y además tener el sueño pesado no es una buena señal. Hay una serie de evidencias las cuáles marcan no se debe extender el horario de la comida durante el día. Si uno desayuna a las ocho de la mañana, la última comida debería ser alrededor de doce horas más tarde, nosotros la tenemos mucho más tarde. En Argentina nos cuesta mucho por una cuestión estructural. Lo ideal para dormir en un adulto son siete horas. Antes de la pandemia se estaba durmiendo un promedio de seis horas mucho menos de lo ideal", finalizó acerca de la importancia de tener un tiempo establecido de sueño y la forma de equilibrar los alimentos en la rutina.

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