El presidente de EEUU Donald Trump anunció el lunes que ordenó al Departamento de Guerra posponer todos los ataques militares contra plantas de energía e infraestructura iraní por un período de cinco días, luego de lo que describió como conversaciones “muy buenas y productivas” con Irán durante los últimos dos días. El mandatario realizó el anuncio a través de su red social Truth Social, en un mensaje escrito enteramente en mayúsculas, su estilo habitual para comunicados que considera de máxima importancia.
Trump afirmó que las conversaciones —que calificó como “profundas, detalladas y constructivas”— continuarán a lo largo de la semana, y que apuntan a una “resolución completa y total” de las hostilidades en Medio Oriente. La pausa en los ataques queda condicionada, según el propio presidente, al éxito de las negociaciones en curso. El anuncio llega horas después de que Trump había dado a Irán un ultimátum de 48 horas para reabrir el estrecho de Ormuz o enfrentar la destrucción de su infraestructura energética.
La novedad generó un giro abrupto en el tono del conflicto, que hasta el momento mostraba una escalada sostenida desde los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán el 28 de febrero. Los mercados, que habían operado fuertemente a la baja durante la jornada, podrían reaccionar ante la perspectiva de una desescalada diplomática. Trump no proporcionó detalles sobre el canal ni el formato de las conversaciones con las autoridades iraníes.

