La historia de Rafaél Vázquez Rivera está atravesada por el coronavirus, en lo personal y su entorno familiar. El tucumano, viajó a Estados Unidos para visitar su madre y su tía, junto a otros familiares, y al regresar a nuestro país se enfrentó a una realidad lamentable, su madre y su tía habían fallecido en Los Ángeles consecuencia de la enfermedad, y en Argentina él fué diagnosticado con COVID-19, junto a otros familiares.
"Cuando llega una tragedia, sobre todo familiar, se estiran tanto los inconvenientes, los problemas y las dificultades, que sigo teniendo consecuencias de esa situación", iniciaba el relato de Rafaél. "Estuve 6 meses con mi mamá y mi tía, antes de volverme. Mi tía presentaba algunos síntomas similares a una gripe, y manifestaba temor por la pandemia".
"La incredulidad de uno llega al máximo. Estando en Buenos Aires y sabiendo del cuadro de salud de las dos, pensaba que no me iba a llegar. El hecho que esta pandemia sea algo absolutamente invisible, en algún momento nos da una sensación que a nosotros no nos puede tocar o suceder nunca. A mi me tocó muy fuerte. Cuando la infectóloga me confirmo que era positivo de coronavirus, no lo podía creer. Estuve internado 7 días en Buenos Aires, y mis familiares tuvieron una situación complicada", explicaba luego de conocer los resultados de su primer testeo en el país.
"El coronavirus es letal en el caso de los adultos mayores y debemos aprender a cuidarnos entre todos y darles una prioridad enorme al cuidado de los mayores y los niños".
El 15 de marzo, regresó de Los Ángeles, EE.UU. y recibió la noticia que su tía había fallecido a causa del coronavirus, y tanto él como su madre y 2 familiares presentaban signos de contagio. "No sabemos cómo se dio el contagio, pero da cuenta de la multiplicación feroz del virus". Rafaél relataba además que en el caso de su tía padecía otras enfermedades, y su madre si bien era una persona grande de 78 años, gozaba de buena salud.
"En mi caso era prácticamente asintomático, tuve algunos problemas serios, pero no complicaciones respiratorios. En un grupo familiar se da una diversidad de situaciones que se deben advertir". Inclusive, manifestaba, no es cosa que depende del lugar, "la propagación sucede con 10 casos que se multiplican a 100 de una día para otro. Tucumán es una provincia densamente poblada y la verdad es que debemos cuidarnos, porque no se terminó todavía".
"Soy una agradecido, por que tengo salud y estoy vivo, del sistema de salud pública y lo que hicieron para cuidarme. Estuve en el Hospital de Infectología de Merlo y a la salida de la internación se daba la situación de quedar varado, porque la vuelta a Tucumán dependía de la autorización para el regreso". Rafaél contaba además que en el control de salud previo del micro en el que regresaba se detectó un caso de coronavirus, lo que indica la efectividad de los controles sanitarios. "Cada provincia tiene un protocolo distinto y hacen los controles que creen convenientes, tuvimos que para 2 a 3 en cada provincia".
Los controles parten desde la identificación de los pasajeros, realizan pruebas de temperatura, perdida de olfato y la presión en sangre. "En el ingreso a Tucumán también hubo un control no tan estricto y entramos en un aislamiento hasta que se realiza otro hisopado, que en mi caso dio negativo en cuatro testeos", precisaba Rafaél.
"En mi caso no solamente soy un recuperado negativo, sino que tengo detectado un nivel de anticuerpos y de defensa. Cuando supe de esto en Buenos Aires hice una donación de plasma, y tengo la intención de promoverlo en tanto y en cuanto se necesite en Tucumán y estoy a disposición de hacerlo, porque mi caso ayuda a tratarse un paciente recuperado", expresaba.

