Bajo el lema Altar de Adoración: Tucumán para Cristo , más de mil danzoras, grupos de alabanza y congregaciones participaron de una jornada llena de danza, alabanza, adoración y el mensaje de la Palabra de Dios.
Uno de los momentos más emotivos fue la oración pública para bendecir a nuestra provincia, un momento de profunda fe y unidad.
Durante la celebración, los Pastores también entregaron un reconocimiento al Gobernador Osvaldo Jaldo, en agradecimiento por su permanente acompañamiento, respeto a la libertad religiosa y compromiso con las iglesias evangélicas. Tuve el honor de recibirlo en su representación.
Mi profundo agradecimiento a cada Pastor, Pastora, Iglesia y familia que hizo posible este encuentro. Las iglesias evangélicas son un pilar fundamental de fe, contención y solidaridad en nuestra provincia.