Nacido en Buenos Aires el 8 de mayo de 1943, García Arecha comenzó a militar desde joven en la UCR, aunque su protagonismo en la vida partidaria y en la función pública se consolidó con el regreso de la democracia en 1983.
Martillero público de profesión y con estudios de Derecho en la Universidad del Museo Social Argentino, ese año fue elegido concejal de la entonces Capital Federal. Ocupó esa banca hasta 1987, cuando fue designado presidente de Subterráneos de Buenos Aires.
En 1991 regresó al Concejo Deliberante encabezando la lista radical que obtuvo la mayor cantidad de votos y llegó a presidir el bloque de la UCR. Cuatro años más tarde asumió la conducción del radicalismo porteño, cargo para el que debió renunciar a su banca como concejal.
Su paso más relevante por la política nacional se produjo en 1997, cuando fue designado senador nacional por la Capital Federal para completar el mandato de Fernando de la Rúa, quien había dejado esa banca al asumir como primer jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires tras la reforma constitucional de 1994.
De esa manera, García Arecha integró la Cámara alta entre diciembre de 1997 y diciembre de 2001, en un período de profundas transformaciones políticas e institucionales para el país y particularmente para la Ciudad de Buenos Aires.
Además de su actividad partidaria y legislativa, desarrolló una intensa labor vinculada al análisis político y periodístico. Fue autor del libro Política y Hechos y colaboró como columnista en distintos medios de comunicación, entre ellos Ámbito Financiero, La Nación, La Nueva Provincia, Diario Democracia y Notiar.
Viudo de Magdalena Ocampo y padre de tres hijos, García Arecha mantuvo hasta los últimos años una activa participación en el debate público, aportando reflexiones y análisis sobre la realidad política argentina.
Con su fallecimiento desaparece una de las figuras identificadas con la tradición radical porteña, protagonista de la transición democrática y de los años fundacionales de la autonomía de la Ciudad de Buenos Aires.