El primer ministro de Hungría, el ultranacionalista Viktor Orbán, anunció este miércoles que su país dejará de exportar gas a Ucrania mientras Kiev no reanude el tránsito del crudo ruso hacia el territorio magiar.
“Mientras Ucrania no suministre petróleo, no recibirá gas de Hungría”, afirmó Orbán en un vídeo publicado en la red social Facebook.
El mandatario magiar, el líder comunitario más aliado de Moscú, explicó que “el suministro (de gas) será bloqueado gradualmente”, sin especificar ningún calendario de la suspensión prevista.
En octubre de 2025, el gas proveniente de Hungría suponía el 46 % del volumen total de esta fuente fósil importado por Ucrania, según los datos publicados por la Fundación de Investigaciones Económicas ‘Oeconomus’.
Mientras que Ucrania alega que el tránsito de petróleo ruso por su territorio hacia Hungría y Eslovaquia no es actualmente posible cortado debido a los daños sufridos en el oledoucto Druzhba por un ataque ruso a finales de enero, Budapest acusa a Kiev de bloquearlo por motivos políticos y de «chantaje».
Ya en febrero pasado Hungría y la vecina Eslovaquia -ambos países mantienen una alta dependencia energética de los suministros de Rusia– decidieron suspender sus exportaciones de diésel hacia Ucrania en represalia por el cese de la llegada de crudo enviado por el gigante ruso Gazprom.
Además, Orbán mantiene un veto a un préstamo de 90.000 millones de euros de la Unión Europea (UE) al país atacado por el Ejército ruso desde hace más de cuatro años.

