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Lacalle Pou, el favorito para suceder a Tabaré Vázquez

Las encuestas dan al hombre del Partido Nacional una ventaja clara sobre Daniel Martínez. Llega aliado con fuerzas de derecha dura, lo que augura un posible giro en derechos civiles y seguridad.

Uruguay parece encaminarse a un trascendente giro político tras quince años de hegemonía del izquierdista Frente Amplio (FA), dado el favoritismo que todos los sondeos de intención de voto otorgan al candidato del Partido Nacional (PN, Blanco), Luis Lacalle Pou para la segunda vuelta de este domingo.

Este, un abogado de 46 años, llega al balotaje como jefe de un inédito experimento político: una coalición integrada por cinco partidos que van del centro-derecha a la derecha dura, que promete responder a las dos principales preocupaciones de la sociedad, la economía y la inseguridad. ¿La receta? Un mix de políticas económicas de libre mercado y un incremento del poder de las fuerzas del orden.

Enfrente queda el abanderado del FA, Daniel Martínez, quien ha llamado a sus adherentes a protagonizar un “Maracanazo”: la convocatoria a una gesta como la del Mundial de Fútbol de 1950 da cuenta suficiente del grado de debilidad que percibe.

Aún así, Montevideo parece inexpugnable, incluso con viento en contra. Por el Bulevar José Artigas, que atraviesa la ciudad de norte a sur, las banderas de la agrupación oficialista cuelgan desde los balcones o flamean en las ventanillas de los autos. A primera vista, esas calles no muestran indicios de una derrota inminente de las autoridades de turno. Por eso, a juzgar por los resultados de la primera vuelta, cuando el centro-izquierda se impuso en esta ciudad en 62 de los 65 barrios con el 47,10% de los votos (apenas un punto menos que en 2014), las urnas que definirán la contienda a serán las del interior del país.

La última encuesta conocida en la previa de la veda fue difundida por la consultora Factum y anunciaba una victoria de Lacalle Pou con el 51% de los votos contra un 43% de Martínez.

Si esa proyección se cumpliera, Lacalle Pou, que sacó el 28,62% en la primera vuelta de octubre, lograría absorber al electorado de su viejo rival y reciente aliado, el Partido Colorado (PC, 12,34%) y al de la novedad del momento, Cabildo Abierto (CA, 11,04%), del exjefe del Ejército, Guido Manini Ríos.

Son muchos los factores que convergen en esta aparente tendencia. Uno es la economía, dado que si bien el Gobierno de Tabaré Vázquez puede exhibir logros muy relevantes en comparación con la región, en el último año la economía se estancó, bajó la inversión, creció el déficit fiscal, subió el desempleo y se desaceleró el consumo. Además, si bien estos contratiempos no generaron una recesión ni una crisis social, sí jugaron su papel, especialmente fuera de los límites de la capital. También por eso el interior uruguayo, tradicionalmente conservador, será crucial este domingo.

”A esta altura ya no hay lugar para sorpresas. La única pregunta que nos hacemos en Uruguay es por cuántos puntos ganará Lacalle Pou. Todo indica que habrá entre 5 y 10 puntos de diferencia”, le dijo a Ámbito Financiero el analista Adolfo Garcé, descartando cualquier posibilidad de un error en los estudios de las consultoras.

Los blancos, los colorados, CA, el Partido Independiente (0,97%) y el Partido de la gente (1,08%), conformaron una “alianza multicolor” a pocos días de la primera vuelta y convergieron en un documento de 48 páginas que delimita sus principios.

En lo que hace a la inseguridad, acordaron “introducir la presunción simple de legítima defensa a favor de los funcionarios policiales, cuerpo de Prefectura Nacional Naval y Policía Aérea, y personal militar realizando operaciones de vigilancia de cárceles y fronteras”, al mismo tiempo que avalaron que los funcionarios policiales puedan requerir el DNI de civiles, una acción similar la que entró en vigor en Argentina recientemente, no sin polémicas.

Con respecto a la economía, se proponen reducir el déficit fiscal, que hoy llega al 4,9% del PBI. Para eso se plantea una reducción del gasto público sin perjudicar los salarios ni aumentar los impuestos.

El Frente Amplio descree de esas intenciones. “Pensar que achicar el Estado se va a hacer sin costo social para las mayorías es por lo menos ser ilusos”, dijo Martínez en el cierre de su campaña en Florida, arropado por las grandes figuras del partido, como José “Pepe” Mujica.

El capítulo de los derechos humanos presenta un gran interrogante. Que en el país más liberal de América Latina un partido como Cabildo Abierto se haya posicionado como cuarta fuerza y sea un aliado fundamental de un eventual gobierno genera resquemores.

La agrupación de Manini Ríos se opone al aborto legal (aprobado en 2012), al matrimonio igualitario (vigente desde 2013) y a la producción y comercialización de la marihuana por parte del Estado (avalada en 2014). También se ha manifestado en contra de la protección de las personas trans.

En paralelo, el PN tiene entre sus filas a miembros de iglesias evangélicas que ya ha levantado la voz contra esos derechos.

Si las urnas confirman lo que adelantan los sondeos, Uruguay presentará el lunes un nuevo perfil.

FUENTE: ambito.com

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