El hecho ocurrió el pasado domingo 7 de septiembre en jurisdicción de la Comisaría X. La auxiliar de fiscal, Emely Rafael, en representación del titular de la unidad, Diego López Ávila, expuso las evidencias recolectadas: un contrato de alquiler, un convenio de despojo —que fijaba como fecha límite de desocupación el 10 de enero de este año— y cuatro videos.
Por otro lado, el suegro de la mujer fue imputado por amenazas agravadas con arma de fuego, mientras que su hijo, de 31 años y esposo de la acusada, tiene vigente un pedido de captura y rebeldía. Incluso, participó en la audiencia de manera virtual desde Santa Fe sin haberse presentado ante la Justicia.
La Fiscalía solicitó la restitución provisoria del inmueble en un plazo de cinco días y la imposición de medidas de coerción por seis meses, que contemplan la prohibición de acercamiento en un radio de 200 metros. El juez interviniente aceptó el pedido y dictó las medidas correspondientes.
Violencia y abuso de confianza
El domingo 7 de septiembre del corriente año, alrededor de las 21:00 horas, las víctimas se presentaron en su domicilio ubicado en el barrio AGEF de San Miguel de Tucumán, luego de ser alertadas por vecinos de que la vivienda se encontraba sola y con la puerta abierta. Ante esta situación, procedieron a cerrar el portón de ingreso y colocar un candado.
En esas circunstancias, arribó un vehículo del que descendieron un hombre y su hijo —acompañado por su esposa y dos menores— quienes comenzaron a insultar a las víctimas, alegando que la propiedad les pertenecía. De inmediato, se dio aviso al 911. Sin embargo, de manera violenta y pese a la advertencia del personal policial presente, la mujer ingresó al domicilio escalando la reja de entrada y saltando hacia el interior junto a sus dos hijos, con la intención de ocupar el inmueble. De este modo, abusó de la confianza depositada en el marco del convenio de desocupación firmado, manteniéndose allí hasta la actualidad.
En ese contexto, el suegro de la mujer, de 70 años, intentó cortar la cadena del portón con un serrucho y amenazó a las víctimas apuntándolas con un objeto punzante que aparentaba ser una “punta”.