El 2019 cerró con un derrumbe de las ventas de autos de 43%, una caída internanual que no tiene precedentes desde la crisis del 2002. Se comercializaron tan sólo 460.000 vehículos contra los 800.000 operados en 2018. La causa principal de este retroceso fue el salto del dólar que elevó los precios de los 0km hasta 80% en los últimos 12 meses, sumado a otro 100% que se habían incrementado un año antes.
El salto de precios destruyó el poder adquisitivo de los salarios. Mientras en 2018 se necesitaban 14,8 sueldos promedio para adquirir un vehículo chico, a fines del 2019 se requirieron 17,8 salarios. Esto se desprende de un informe realizado por la consultora Invenómica para la asociación que agrupa a las concesionarias de autos (ACARA).
El estudio destaca otros cuatro factores que llevaron a la caída del mercado. Uno es que entre 2016 y 2019, el salario real se contrajo un 21% y remarca que para el 2020 la “perspectiva es más alentadora y los salarios posiblemente le ganen a la inflación”.
Otro de los motivos de la floja demanda lo ubica en el aumento de los costos de mantenimiento, desde seguros, patentes y services.
Un cuarto factor en la crisis del sistema de créditos, ya sea prendarios o personales. La mitad de los vehículos que se venden lo hacer a través de alguna herramienta financiera.
Con esta perspectiva, la consultora estima que en 2020 el mercado se ubicará en 410.000 unidades, un 7% por debajo del 2019.

