T., testigo clave del caso que investiga el asesinato de su amigo Fernando Báez Sosa en manos de una patota de rugbiers en Villa Gesell, oportó una declaración clave en el marco de la segunda rueda de reconocimiento.
T. declaró en el expediente por homicidio agravado a cargo de la UFI Nº6. Contó cómo llegó a la disco Le Brique para ver el show del cantante de trap Neo Pistea junto a Fernando y otros dos testigos. Aseguró que había “mucha gente, nos chocábamos, había mucha gente empujándose”, según fuentes cercanas a la causa.
Contó que vio "dos chicos alterados que nos incitaban a la pelea, intento calmar todo y recibo golpes de puño. Che, no sirve pelear, nos van a echar a todos”, gritó y allí atacante le dijo "el problema no es con vos, es con tu amigo, me voy a quedar esperando. Estábamos hablando cuando aparecen por detrás un grupo de sujetos”, relató.
Respecto a cómo comenzó el ataque a su amigo, dijo: “Lo empujaron y lo patearon en el piso, yo traté de defenderlo. Me pegan patadas por todo el cuerpo, principalmente en la cabeza, creo que al menos tres personas me pegaron a mí".
El crimen de Fernando fue cometido la madrugada del sábado pasado a la salida del boliche "Le Brique", en pleno centro de Villa Gesell, el cual fue clausurado anoche por irregularidades en el expendio de bebidas alcohólicas.
Además de Thomsen, Ciro Pertossi, Comelli y Benicelli, permanecen detenidos Alejo Milanesi (20), Ayrton Viollaz (20), Luciano Pertossi (18), Lucas Pertossi (20), Juan Pedro Guarino (19) y Blas Cinalli (18).
Los diez rugbiers están imputados por el delito de "homicidio agravado por premeditación de dos o más personas", al igual que el remero Pablo Ventura (21), quien fue liberado el martes último.

