Maxi eligió saludarla públicamente desde sus historias de Instagram con una original muestra de complicidad: compartió una foto donde ambos intercambian risas en el estudio del reality de cocina, y le dedicó un guiño muy propio de su habitual humor. “¡Feliz cumple Wanda Solange!”, escribió, sumando en tono jocoso el segundo nombre de la empresaria y conductora para sumar un toque de familiaridad al mensaje.
El gesto no quedó ahí. En cuestión de minutos, la respuesta llegó desde el otro lado del océano. Wanda replicó el saludo en sus propias redes y no perdió el toque divertido. “Gracias Gastón”, le contestó, apelando ella también al segundo nombre de López. El ida y vuelta generó rápidamente comentarios de seguidores y colegas, que destacaron no solo la buena onda, sino la madurez a la que han llegado pese a la tumultuosa historia compartida.
No es la primera vez que la expareja elige mostrar su buena onda frente a las cámaras y en eventos públicos. Apenas una semana atrás, la dupla volvió a coincidir en una gala y, entre risas y gestos cómplices para la prensa y los fans, renovaron la imagen de equipo. La transformación del vínculo fue, para muchos, una de las grandes sorpresas del 2025, demostrando que aun después de peleas, reclamos judiciales y tapas de revistas, el bienestar de sus hijos es el punto en común que ambos no están dispuestos a negociar.
Wanda no evitó el tema y se animó a hablar públicamente del presente de su relación con Maxi. En su charla en Sálvese Quien Pueda (América), la empresaria respondió a quienes especulan con un reencuentro a nivel personal o laboral. “Maxi funciona muy bien, a la gente le gusta y en tele se ve lo que la gente quiere ver; está muy feliz acá”, admitió, contenta de poder mostrar una armonía que muchos creían imposible.
Pero los periodistas fueron más allá y consultaron sobre la posibilidad real de que López regrese de manera definitiva a la Argentina junto a su familia actual. Lejos de dar respuestas esquivas, Wanda fue tan sincera como siempre. “Ojalá, lo que más quiero es tener la tranquilidad de los chicos, que ellos aman estar con su papá y ahora con el tema del fútbol puede estar más cerca de ellos. Si pudiera venir, me parece que está bueno y Maxi sabe que cuenta conmigo, lo voy a ayudar”, aseguró, subrayando que la felicidad y estabilidad de los hijos es la prioridad total de ambos. El mensaje no dejó lugar a dudas: más allá del pasado turbulento, las especulaciones mediáticas hoy quedan en segundo plano frente a los acuerdos y la convivencia madura que lograron construir. Cabe recordar que el exdelantero de River dejó momentáneamente el programa para viajar a Suiza y estar junto a su esposa Daniela Christiansson, que está por dar a luz al segundo hijo de la pareja.
El presente de Maxi y Wanda es la prueba de que, incluso después de muchos años de desencuentros y titulares llenos de conflicto, se puede reinventar la historia y crear un nuevo espacio como padres separados. Entre proyectos laborales, eventos compartidos, reuniones familiares y una dinámica televisiva renovada, ambos eligen mostrarse no solo como expareja superadora, sino como personas que aprendieron el valor de la confianza, la complicidad y el trabajo en equipo por el bienestar de sus hijos.