El próximo martes YPF aumentará entre un 6 y un 7% el precio de los combustibles, lo que será el primero de los incrementos que se darán en los próximos tres meses, cuando se cierre en un 15% más un 3% correspondiente al impuesto a los combustibles.
La empresa nacional de combustibles debe actualizar el valor de sus productos para poder mejorar su rentabilidad y así invertir para la producción de gas y petróleo, explicaron sus autoridades.
Además impactan también en el aumento la suba del barril de crudo, que pasó de valer U$S40 a U$S70 desde noviembre de 2020. También influyeron en los costos de las empresas el aumento del biodiesel, líquido que se utiliza para cortar la producción de los combustibles.
Se espera que este incremento sea el único aumento neto de los combustibles durante 2021, año electoral. No obstante, las autoridades de la petrolera explicaron que esto dependerá de la macroeconomía local.
YPF está comandada desde finales de febrero por Pablo González, ex vicegobernador de Santa Cruz y cercano a Cristina Kirchner; y por Sergio Affronti, quien asumió como CEO con la llegada del peronismo al poder.
La palabra del presidente de YPF
El presidente de YPF, Pablo González, y el CEO, Sergio Affronti, anunciaron hoy que la compañía aumentará los precios de los combustibles 18% en los próximos tres meses, de los cuales un incremento del 15% estará destinado a recuperar los márgenes de rentabilidad de la empresa, luego del alza de costos por la suba del valor de barril de petróleo y la devaluación del peso. El 3% restante es producto del aumento del impuesto a los combustibles, que se trasladará al surtidor a partir del mes que viene.
“Es necesario aplicar incrementos de los precios en los próximos tres meses en el orden del 15%, más el aumento que se puede producir por el alza del impuesto a los combustibles, de forma de generar el abastecimiento necesario de energía”, dijo Affronti en el salón de eventos que tiene la torre de YPF ubicada en Puerto Madero. Lo escuchaban por streaming los gobernadores de las provincias petroleras, el ministro de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas, y el secretario de Energía, Darío Martínez.
"Somos conscientes del impacto que tiene esta medida para los argentinos y las argentinas, pero somos conscientes de que si el país no tiene la energía necesaria para desarrollarse, no estamos cumpliendo con nuestro rol. La energía que no se puede generar tiene que ser suplantada importando de otros países. No hay energía más barata que la que se produce de forma competitiva y eficiente”, explicó Affronti.
El CEO indicó que, si bien los precios de los combustibles aumentaron 35% desde agosto pasado, solo el 14% implicó una mejora de rentabilidad para las empresas; el resto de las subas fueron para trasladar el incremento del impuesto a los combustibles y para actualizar las tarifas de biocombustibles, un insumo que las refinadoras utilizan para cortar el petróleo.
Affronti, además, explicó que, desde noviembre pasado, el precio internacional del barril de crudo subió de US$40 a U$70, lo que implicó un brusco aumento de sus costos en el corto plazo. Sumado a esto, el ejecutivo se refirió al impacto de la devaluación de los últimos meses, en una industria cuyos costos están en dólares.
González luego agregó que la idea de la compañía es que este aumento neto de 15% sea el único en el año, aunque la decisión dependerá de cómo evolucione la macroeconomía; es decir, la inflación, la devaluación y la dinámica del precio internacional del petróleo.

