En 2018, el país europeo había registrado unos 8.900 fallecimientos relacionados con las altas temperaturas .
Según el RKI, 9.600 de las 14.000 personas que murieron en total este año lo hicieron durante la semana del 22 al 28 de junio, que fue particularmente calurosa en Alemania. En ese período se registraron temperaturas récord, que en algunos lugares superaron los 41 °C.
Las cifras recopiladas en todo el país, brindan información sobre el número estimado de decesos relacionados con las olas de calor hasta el 9 de agosto. Las personas de 75 años o más fueron las más afectadas, señala el informe semanal del instituto.
La magnitud de las muertes relacionadas con las altas temperaturas se calcula mediante métodos estadísticos, que comparan el número de fallecimientos ocurridos durante las semanas de verano con y sin ola de calor.
Esto es necesario porque el calor no puede indicarse como causa de la muerte en los certificados de defunción y, por lo tanto, no aparece en las estadísticas sobre los motivos de los decesos.
En la mayoría de los casos, se trata de una combinación de altas temperaturas y afecciones preexistentes, como enfermedades cardiovasculares, pulmonares o renales, lo que conduce a la muerte. Por ese motivo se habla entonces de muertes relacionadas con el calor.
FUENTE: DW