Los tucumanos nos vimos sorprendidos en estos últimos días por la invasión de hormigas voladoras: negras y con grandes alas, algunos decían que eran abejas. Están en los cajones de ropa, techos, bachas de cocina o baño, jardines, patios y hasta en las oficinas por lo que muchos decidieron mantener las ventanas cerradas para que no ingresaran estos insectos.
La investigadora del Conicet, Fabiana Cuezzo, explicó que la aparición de estas hormigas es un fenómeno natural que surge a partir de una serie de condiciones climáticas, el combo necesario para su reproducción.
"Esto es un fenómeno natural que se produce en esta época del año hasta que terminan estos calores fuertes. Coinciden condiciones ambientales de temperatura, humedad y de mucha lluvia", señaló.
La docente de la facultad de Ciencias Naturales de la UNT explicó que las hormigas, que son parientes de las avispas y de las abejas, son insectos sociales que tienen castas y formas diferentes que cumplen funciones distintas dentro de los nidos. En consecuencia, vamos a encontrar las hormigas que vemos normalmente en los jardines, que no tienen alas, y las formas reproductoras que tienen alas y que son las que dispersan los hormigueros", precisó.
La especialista indicó, en este sentido, que con estas condiciones tan particulares de tiempo donde "hay mucha humedad, mucha presión atomosférica, mucha lluvia y mucho calor, el hormiguero está listo para reproducirse, entonces nacen dentro del hormiguero hormigas aladas que hacen el vuelo nupcial".
Cuezzo detalla que dentro de cada hormiguero hay reinas y machos alados (las famosas hormigas voladoras), cuya función es reproducirse y formar nuevos nidos. Y es lo normal que ese ciclo biológico suceda en esta época. Sin embargo, sostiene que hay condiciones favorables para la reproducción, como la excesiva humedad que pueden producir vuelos nupciales más grandes que en años normales, como está pasando actualmente.
"Lo que vimos en estas semanas últimas es una producción en masa de estas formas reproductoras que salen para formar nuevas colonias, o sea que vuelan a otros lugares, usan el vuelo como medio de dispersión de la especie, copulan en vuelo, se reproducen y forman un nuevo hormiguero", puntualizó.
Estos vuelos tienen una duración que depende de la especie del insecto: “en Argentina hay más de 800 especies de hormigas. Mientras que en Tucumán se registran más de 100. Cada una de ellas tiene un ciclo biológico diferente, pero en general los períodos de aumento de población van desde octubre/noviembre a marzo”.
¿Qué hay que hacer con ellas? La investigadora dice que no hay que alarmarse, ya que no implican riesgo ni peligrosidad para el hombre porque las hormigas aladas sólo buscan fundar nuevos nidos. “Sabiendo cómo es el ciclo biológico, hay que prevenir -apunta-. Ya estamos desfasados. Si no queremos que estén en nuestra casa sólo nos queda eliminarlas con aerosoles (no tan recomendable porque son nocivos). Hay un método casero, que es el de arrojar agua hirviendo sobre el hormiguero; es terrible, pero funciona si se las quiere alejar del hogar”.

