En ese marco, Alberto Berardi, gerente de la Cámara de la Industria Cárnica de Entre Ríos, explicó en LV12: “Bajó el consumo de carne bovina pero no bajó el consumo de proteína animal, es decir, que hubo un aumento de kilos de consumo a la carne de cerdo y al pollo, es un fenómeno que se ha dado en los últimos tiempos pura y exclusivamente por el valor que tiene la carne y el bolsillo flaco que tienen los argentinos, esa es la realidad”, afirmó.
En relación a los precios, el referente del sector señaló: “Puede ser extraño pero lo que sucede en la Argentina es que el precio de la hacienda en pie, que después se faena, se mantiene por la oferta y demanda; y en este momento no hay oferta porque bajó muchísimo el stock ganadero y se está sintiendo lo que pasó en el último tiempo con las grandes sequías que tuvimos y la falta de políticas que tiene la Argentina para que al productor ganadero le interese levantar el stock, y a su vez se dieron una serie de negocios de exportación con muchas toneladas y bueno, se resintió todo eso y hoy no tenemos oferta de ganado”, enfatizó.
Además, advirtió sobre el impacto del contexto económico: “El mercado financiero y cambiario también llevó a valores que son una locura, donde los productores están trabajando a pérdida para seguir manteniendo los mercados. No hay oferta pero sí tenemos buena demanda, pero sigue en valores altos”.
Por último, Berardi planteó la necesidad de reformular la comercialización del sector: “Hay que cambiar toda la forma comercial, tenemos que darle valor agregado a los cortes que tienen alto valor mundial y venderlos al mundo; y los cortes que no tienen tanto valor mundial poder comerlos nosotros, porque tienen la misma proteína. El lomo, por ejemplo, en Europa vale 30 o 40 dólares el kilo y aquí como no se consume tanto, lo terminan haciendo chorizo, entonces se tiene que cambiar todo. Lo fundamental es darle seguridad jurídica al productor que su inversión le va a ser rentable”, cerró.