Atlético estuvo cerca de tener una noche soñada, pero los errores en la definición no permitieron que el Decano se quede con los tres puntos. El Millonario por su parte, también tuvo sus chances, pero fue una noche repleta de polémicas que dejaron tela para cortar durante la semana.
La inclusión del Bebe Acosta entre los titulares, fue el primer acierto de la dupla Gómez-Orsi y se vio plasmado en el campo de juego a la hora de quitarle espacios a River. El equipo de Martín Demichelis tomó las riendas del partido pero el Decano le cerró los caminos y lo lastimaba de contra.
Luego llegó el penal, donde el VAR dejó pasar el agarrón previo al defensor de Atlético donde la falta tenía que haber sido al revés. Tras cartón, la desobediencia de Ezequiel Barco, el enojo de Miguel Borja, la atajada de José Devecchi, la corrección del VAR por invasión en el área y el disparo errado nuevamente por Barco.
Todo esto derivó en una polémica donde en el entretiempo, terminó con la salida del delantero de River. “No estaba bien emocionalmente”, dijo el DT Millonario, pero la verdad es que lo sacó por no acatar su orden de que al penal, lo tenía que ejecutar el colombiano Miguel Borja.
Antes de esto, Marcelo Estigarribia malogra un mano a mano, que fue la mejor oportunidad del partido y la tuvo el equipo de la dupla. El segundo tiempo arrancó con River siendo superior a Atlético, se lesiona Borja y Atlético desde los contragolpes, comienza a encontrar las mejores chances. Joaquín Pereyra hizo dar un pelotazo en el palo, River contestó con un disparo en el travesaño y se termina un cotejo plagado de emociones.
Al Decano lo salvó la desobediencia de Barco y el travesaño. A River lo salvó el palo y las malas resoluciones de Tesuri y Estigarribia. El empate fue justo, la dupla Gómez–Orsi tiene crédito y la gente despidió al equipo con aplausos.
La mejoría de Atlético estuvo a la vista, volvió a jugar el Bebe Acosta, pero sin lugar a dudas que todavía no le alcanza al Decano para ganar el primer partido del torneo.

