Hablemos de autismo, es el lema que recorre el país para no dejar de lado una condición que las personas adquieren desde la infancia y muchas veces es ignorada por propios, aunque notada por extraños. A este cometido quiere derribar Valeria Albornoz, madre de un nene de 9 años con autismo e integrante de TEA Padres Tucumán, el servicio ligado al área de Salud provincial.
En el Día Internacional de la Concienciación sobre el autismo, Albornoz tuvo una conversación por LV12 Radio Independencia acerca de consejos, diagnósticos e instó a los padres a una apertura de conceptos para poder mantener un diagnóstico precoz que ayude a los chicos a sobrellevar de la mejor manera la condición que los acompañará de por vida.
"Al padre no le gusta escuchar que el chico tiene algo", sostuvo Albornoz, y solicitó: "nosotros los padres tenemos que escuchar, ir al pediatra o al psicólogo. El diagnóstico precoz es fundamental, los ayuda muchísimo. Algún familiar también, puede avisar que a los chicos les nota algo".
Y hace hincapié en el concepto de 'chicos' porque se manifiesta, generalmente, desde los 18 meses de vida o en gran medida en el ingreso escolar: "ahí nos empezamos a dar cuenta de algunas diferencias, o los maestros nos empiezan a decir algunas cosas que los padres a veces no quieren escuchar".
"Es muy común en el ingreso a la escuela que te pidan ir al pediatra, al fonoaudiólogo, hay que preguntar, no asustarse sobre qué puede estar pasando", aconsejó la madre del nene de 9 años con la condición, y sostuvo en torno a algún tipo de conducta manifiesta: "los chicos tienen juegos muy simbólicos: en vez de jugar con el autito, están jugando con la ruedita, o en vez de armar un bloque, los alinea uno detrás del otro, para ellos eso es súper divertido y está bien, pero son cosas que quizás el hijo más grande no lo hizo, pero este sí. El docente notó que el chiquito se aísla mucho o al revés, es súper hiperactivo".

