Un avión de carga de la reconocida empresa de transporte UPS Airlines se estrelló tras despegar del aeropuerto de Louisville, Kentucky en EEUU, dejando 7 muertos y 11 heridos de diversa consideración .Se trataba de un trimjet McDonnell Douglas MD-11 con destino a Hawái.
El brazo aéreo del gigante del transporte y la paquetería tiene su sede en Louisville. El centro emplea a miles de personas, gestiona 300 vuelos diarios y clasifica más de 400.000 paquetes por hora. Se calcula que la nave, que emprendía un viaje de unos 6.920 kilómetros (4.300 millas) a Hawai, tenía 144.000 litros (38.000 galones) de combustible cuando se estrelló. La aeronave siguió una trayectoria errada que terminó a casi ocho kilómetros del aeropuerto, estrellándose contra edificios y hangares.
Entre los 11 heridos, algunos presentan lesiones "muy graves", afirmó el gobernador de Kentucky, Andy Beshear. "Cualquiera que haya visto las imágenes sabe lo violento que fue el impacto", añadió.
Desde hace semanas, la escasez de controladores aéreos -que trabajan sin cobrar desde el 1 de octubre- viene provocando una serie de retrasos y cancelaciones de vuelos en todo el país. Si la parálisis fiscal se prolonga más allá de esta semana, el espacio aéreo estadounidense corre el riesgo incluso de cerrarse parcialmente, advirtió ayer el Secretario de Transporte, Sean Duffy.
UPS Airlines, la rama aérea del grupo de transporte estadounidense, contaba a principios de septiembre con una flota de unos 500 aviones de carga

