A partir de este viernes 2 de enero comenzará a regir el nuevo esquema de bandas ajustado por inflación. El equipo económico a cargo de Luis Caputo busca ampliar el límite superior del esquema cambiario para que la acumulación de divisas, una demanda largamente postergada por el Gobierno, no ubique al tipo de cambio contra el techo de la banda, obligándolo a desprenderse de esos mismos dólares.
El economista Gustavo Wallberg, sostuvo en LV12 que "la medida trajo mucha calma para los operadores del mercado, pero para algunos colegas algo de temor. Había un techo para la cotización oficial del dólar, el cual estaba operando en el mercado relativamente libre con una banda que todos los días iba subiendo un poquito. El problema que presenta eso, es que el dólar a la larga se mueve más o menos igual que la inflación, entonces si en un mes tenés una inflación del 2,5%, pero el techo para la suba del dólar es del 1%, vas a tener atraso cambiario, lo que complica la producción local".
Entonces, "poner en el techo este al que pueda subir el dólar sin que se meta el BCRA y se mueva más o menos igual a la inflación, ayuda a que no exista ese atraso cambiario. Es uno de los motivos por el cual pusieron este ajuste, al tope del dólar".
"Si el dólar llega al techo de la banda, el Banco Central tiene que vender dólares para que baje el precio. Al ponerlo al techo más alto, el BCRA va a intervenir menos y ayudas a que las reservas no se agoten tan rápido", agregó.
En conclusión, "por un lado se pretende evitar atraso cambiario y por otro, que se consoliden las reservas del Banco Central".

