Lamentable escenario en la cancha de All Boys. Los jugadores y cuerpo técnico de Patronato terminaron rabiosos luego de la derrota ante Barracas Central con, tal vez, el arbitraje más polémico desde que el VAR debutó en el fútbol argentino. Una vez consumada la victoria del Guapo, todos los integrantes del Patrón se fueron contra Jorge Baliño agresivamente: hubo empujones, golpes y la intervención de la policía llevó a un conflicto físico entre los futbolistas y los efectivos de seguridad.
Dentro de los 90 minutos, el partido tuvo de todo: Patronato comenzó ganando 1 a 0 con gol de Axel Rodríguez. Sin embargo, el VAR lo anuló por offside aunque el pase que originó la jugada provino de un defensor de Barracas Central. Luego, el Guapo pasó a ganar con gol de Cristian Colman pero el Patrón lo empató con un tanto de Acevedo.
Ya en el final del encuentro, Raúl Lozano le daba una victoria importantísima a Patronato pero Baliño, a instancias del VAR, sancionó un penal para Barracas Central en el origen de la jugada. En ese momento, los jugadores del equipo de Paraná, que estaba con un hombre menos, estallaron y varios asistentes de Facundo Sava fueron expulsados. Pablo Mouche falló el penal.
Momentos más tarde, Rincón puso un cabezazo al primer palo que definió el encuentro a favor de Barracas. Apenas pitó el final, Baliño vio como una marea de jugadores e intergrantes del cuerpo técnico de Patronato corrían hacia él: empujones y algún manotazo hacia el árbitro antes de que intervenga la Policía y la seguridad privada.
Los encargados de apartar a los jugadores de Patronato lo hicieron de forma brusca con sus escudos y esto solo enfureció más a quienes estaban enardecidos con el arbitraje de Baliño y las decisiones del VAR. La situación terminó con un policía en el piso siendo golpeado por integrantes del plantel del conjunto rojinegro y muchos empujones.
Para variar, Patronato no podía irse de la cancha porque los vestuarios estaban sin luz. Mientras aguardaban para que haya una solución, los jugadores e integrantes del cuerpo técnico mantuvieron discusiones verbales con la Policía. Del otro lado del campo de juego, Baliño y sus asistentes miraban atentamente el desarrollo de la situación.

