El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, movilizó blindados y helicópteros en apoyo de más de 2000 militares desplegados en Haití para rescatar a cuatro soldados salvadoreños desaparecidos hace 11 días tras una emboscada de pandillas haitianas, según imágenes oficiales difundidas en X.
“Casi hemos terminado de desplegar a nuestros soldados y nuestro equipo en suelo haitiano. Esto no es una operación contra el pueblo haitiano, ni una invasión al país de Haití. No somos una gran potencia. No tenemos ningún interés ni en venir a dominar al pueblo haitiano, ni en poner las manos sobre las riquezas de Haití”, dijo Bukele.
Los soldados salvadoreños, miembros de la Fuerza de Supresión de Pandillas (GSF por sus siglas en inglés), apoyada por la ONU, desaparecieron el 18 de octubre cuando bandas armadas atacaron el vehículo blindado en el que regresaban a su base en las afueras de Puerto Príncipe.
“Lo único que queremos es que nuestros cuatro técnicos de aviación regresen a casa. Y estamos dando una lección a las pandillas, esas pandillas que hacen sufrir al pueblo haitiano, que matan a las personas que el pueblo ama, que le impiden vivir una vida normal, libre, sin miedo”, afirmó el mandatario.
La organización humanitaria Médicos Sin Fronteras (MSF) advirtió sobre un aumento de la violencia en la capital de Haití, Puerto Príncipe, que dejó mujeres y niños entre los heridos que llegan a sus hospitales.
Los enfrentamientos se intensificaron tras la desaparición de los soldados salvadoreños, con explosiones provocadas por drones en el noreste de la ciudad, reportó MSF.
Bukele aseguró que 90% de la ofensiva en el empobrecido país caribeño es financiada por su país. “Aunque recibimos un poco de ayuda logística de manos de algunos otros países, es con nuestro propio pequeño presupuesto que estamos cubriendo el 90% de los gastos”, dijo.

