Las ventas minoristas PyMES cayeron un 50,8 por ciento anual en mayo, respecto del mismo mes de 2019, como consecuencia de la continuidad de la cuarentena obligatoria que, si bien se flexibilizó, aún no es suficiente para reactivar este rubro, según un relevamiento dado a conocer por la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME).
El descenso en el tercer mes de cuarentena incluye tanto la modalidad online como en locales físicos, ya que solo un 12% de los comercios relevados pudo escapar a las consecuencias de la pandemia y finalizar el mes en alza, porque el resto, tuvo derrumbes de hasta 100 por ciento.
Ricardo Diab, vicepresidente CAME, mantuvo un diálogo con LV12 y habló del difícil momento por el cual atraviesan la PYMES como consecuencia de la pandemia. "Creo que este numero cierra dentro de la expectativa lamentable ble que teníamos de antemano", comenzó diciendo. El empresario, al referirse a las cifras de mayo, explicó que en ese período hubo lugares cerrados en su totalidad y en otros lugares se registraron aperturas parciales, por eso los datos muestran una leve mejoría respecto a abril.
"Entendemos que bajo estas características puede haber un cambio pero no demasiado", expreso Diab, en relación a la apertura gradual en varios distritos del país. Sin embargo alerto que abrir "no significa que vaya a continuar".
El empresario aseguró que la gran mayoría de los comercios no puede ni siquiera pagar los costos de funcionamiento: "vemos que se viene una etapa muy difícil. Puede mejorar en cuanto al animo y circulación pero no creemos que los números sean tan mejorables a futuro".
Diab consideró que esta etapa crítica podría extenderse: "esto no termina el mes que viene esto sigue para largo". Y para finalizar si bien destacó como positiva la ayuda del Gobierno nacional para el pago de salarios, no es suficiente para las PYMES.

