Gran parte de la caída en ventas se debe a las restricciones de la cuarentena. Por ejemplo, la región AMBA, que estuve en fase 1 durante julio, llegó al 36,3% de caída. Mientras que en el resto del país, donde hubo mayor flexibilización, la caída fue del 13,7%.
Por otro, sin incluir las actividades esenciales (comida, ferretería, farmacia, etc.), el declive fue del 33,8%.
"Tras más de 130 días de cuarentena, algunas ciudades del interior del país, sin casos de Covid-19, normalizan sus actividades comerciales hasta el límite que permiten los protocolos que hay que cumplir, aunque afectan la eficiencia en la producción y las ventas", resumió el informe de la CAME.
Y agregó: "En los primeros siete meses del año, el comercio minorista pyme acumula así una caída anual del 31,6% frente a iguales meses del año pasado".
CAME realizó el estudio en base a 1100 comercios de todo el país relevados entre el 30 de junio y el sábado 1 de agosto por un equipo de 30 encuestadores localizados en las capitales del país, GBA y CABA.
Por rubros
Aunque se registraron caídas de ventas en todos los rubros, las farmacias fueron las que menos sufrieron con un retroceso promedio del 9,4%.
El segundo sector con menor descenso fue Alimentos y Bebidas (-14,6%) aunque la disminución es muy importante por lo que significa ese rubro. En el caso de la zona AMBA donde las operaciones decrecieron 19,3% anual, la explicación hay que buscarla en el fuerte traslado de ventas hacia los hipermercados, que afectó a las pymes.
Entre las más encontradas, encontrará la venta de indumentaria con una reducción del 41,3% para el promedio del país.

