En los parajes apartados cerca de Simoca y Río Colorado, específicamente en Leales, se alza un testigo silente de los dramas humanos: el castillo El Castoral. Construido en 1912 por el empresario alemán Otto Ruckaeberle para impresionar a su amada francesa, Ines Berutti, este castillo suntuoso fue el escenario de lujosas fiestas y excesos que marcaron una época en la sociedad local.
"La verdad que se siente una energía muy, muy particular en ese lugar", comparte Silvia Kieffer de Tucumán Paranormal en LV12 Radio Independencia. "Fue construido en 1912 y la fiesta de inauguración dio mucho que hablar porque todo lo que se traía era de Europa, tanto la comida como la servidumbre, todo había sido de Francia y del norte de España".
Las memorias de aquel esplendor perduran en el relato de Kieffer: "Después de todas esas fiestas fastuosas esas de las que se quedó en memoria la gente del lugar y eso tuvo un gran impacto en todo lo que fue la literatura. Hasta se hizo una obra de teatro que se llama El Sueño Inmóvil, todo eso impactó tanto que hasta eso llegó hasta una obra de teatro, incluso programas de otras provincias también se hicieron eco de la leyenda".
Sin embargo, tras la época dorada, el destino del castillo tomó un giro sombrío. "La leyenda dice que Otto, al no poder sostener todo el lujo de las fiestas porque había tenido malas cosechas, se cortan todas esas fiestas y ella entra en estado depresivo", relata Kieffer. "Hasta que un día se pone su mejor vestido, sus mejores joyas y se ahoga en el río Salí".
Pero la tragedia no termina ahí. Relatos locales hablan de sucesos inexplicables en el castillo, como los pasos que resuenan en sus pasillos y la presencia de la 'gringa muerta'. "Se dice que en toda esa gente que se traía de Europa, traía cortesanas, por así decirlo, de Francia y ellas cantaban", comparte Kieffer. "Había una mujer muy hermosa, rubia, muy hermosa, que utilizaba los vestidos más preciosos de la época y esta mujer, un buen día, salió a caminar por las riberas del río Salí y se perdió".
Aunque el destino final de Otto e Ines es incierto, el castillo El Castoral sigue siendo un enigma envuelto en misterio. "Pudimos recorrer el castillo, tomar imágenes, se ingresó de día, se dice que hay una energía muy grande dentro de ese castillo".
"La leyenda que se cuenta en las afueras de Simoca es que las luces del salón blanco de la Casa de Gobierno de Tucumán pertenecían al Castillo ‘El Castoral", concluye Kieffer.

