Si bien muchos teléfonos actuales detienen automáticamente la carga, el exceso de calor generado durante la noche puede afectar el rendimiento y la vida útil del celular.
La práctica de ciclos de carga completa fue recomendada en el pasado para baterías de níquel. Hoy se considera dañina para baterías de litio utilizadas en los smartphones actuales.
Según explicaron expertos, mantener el dispositivo conectado por varias horas una vez alcanzado el 100% puede provocar un desgaste adicional en la batería con el tiempo, especialmente si ocurre en varias ocasiones.
La mejor opción de carga es conectarlo en momentos del día en los que se pueda supervisar el proceso, como durante la tarde o antes de acostarse, y desconectarlo una vez que alcance entre el 80% y el 90% de carga porque si bien los teléfonos modernos están diseñados para dejar de cargar una vez que alcanzan el 100% de su capacidad, mantenerlos conectados puede causar un “sobrecalentamiento”.
Por esto, consideran que mantener el teléfono cargando durante períodos prolongados sin supervisión incrementa mínimamente el riesgo de problemas eléctricos, como cortocircuitos, especialmente si se utilizan cargadores o cables de mala calidad.