En los últimos días, investigadores de Perú identificaron una nueva variante de coronavirus SARS-CoV-2, con amplia presencia en ese país y que ya está circulando por otros de la región. Su nombre técnico es C.37, pero se la llama “cepa andina” y ya fue detectada en Argentina, Ecuador, Chile, Estados Unidos y Brasil. Se conoce, que el presidente Alberto Fernández contrajo esta variante.
Por tal motivo, Pablo Tsukayama, doctor en Microbiología Molecular en Perú, pasó por el aire de LV12 Radio Independencia y contó: "Conocemos que existe, que está en crecimiento en Perú, Chile y me enteré hace poco que también en Argentina. Propiedades biológicas adicionales, por el cual son más transmisible o si es más mortal o si evade la vacuna, esa respuesta aún no la tendremos por varias semanas más".
Respecto a la investigación, comentó que deben realizar estudios adicionales en colaboración con epidemiólogos, clínicos justamente para ponerle números, si es más transmisible o si es más mortal. "Corresponde también esperar el resultado de otros países a ver cuánto va creciendo en las próximas semanas o si va apareciendo en otros lugares".
Los primeros casos se empezaron a ver en Perú a fines de diciembre y los primeros casos en Chile empiezan a al rededor del 20 de enero. Si bien aparece primero en Perú con con tan pocos casos y luego en Chile, es imposible detectar si donde inició.
"El virus muta constantemente, cambia y se estima que genera una nueva mutación cada dos o tres semanas. A partir de una nueva variante siempre se van a seguir originando nuevos descendientes", reconoció.
"El crecimiento explosivo es algo ya comprobado entre las cepas británicas y manaos. Es cuestión de esperar y ver si se replica en la región la cepa andina".
La posibilidad de que las vacunas pierdan eficacia frente a nuevas variantes es algo real, sin embargo es poco probable que haya una perdida completa del 100% de eficacia, lo más probable es que se verán disminuciones parciales en la eficacia que probablemente va a seguir protegiendo a la población pero periódicamente. Justo porque el virus sigue cambiando en el tiempo, es posible que periódicamente se siga perdiendo la eficacia y esto va a requerir en el 2021 o en el 2022, que necesitemos una dosis de refuerzo de la vacuna.

