El acoso escolar afecta a niños, niñas y adolescentes y deja secuelas que impactan en su desarrollo. La virtualidad, como modalidad educativa, no ha dado fin a este flagelo, sino que ha incorporado el campo de las redes sociales como campo de acción para llevar a cabo el hostigamiento. La directora de Comunidad Antibullying, Paola Zabala, informó al respecto en comunicación con radio LV12.
La directora de Comunidad Antibullying empezó diciendo que, hay muchas señales notorias que los chicos envían cuando no pueden contar las cosas como retraimiento, aislamiento, no quieren hablar del colegio, no quieren ir a ninguna actividad curricular que quizás antes si. Son chicos que, al momento de hacer una tarea grupal, nunca encuentra con quien. Llega el domingo y los avasalla una angustia por tener que ir a clases.
"Hemos notado que, en época de pandemia, al no tener que ir al colegio, se han incrementado los casos de ciberbullying. El bullying y ciberbullying comparten parte de las características", agregó la especialista sobre el acoso escolar.
Paola Zabala remarcó que se hace hincapié en los chicos que son víctimas de bullying porque son los que peor la pasan pero, ¿qué se hace cuando pasa lo contrario? ¿cuándo mi hijo es el acosador?
La directora de Comunidad Antibullying explicó que si un chico tiene la necesidad de maltratar, de humillar, de hostigar a alguien y eso, de alguna manera le causa satisfacción, es porque, en algún ámbito de su vida, es probable que él también esté siendo humillado y maltratado y, como forma de canalizar esa angustia, encuentra que puede reproducir ese mismo comportamiento con un compañero aunque, no es necesariamente así.
A veces, los chicos humillan y hostigan porque es la forma que encuentran de hacerse respetar en un grupo de colegio, de conseguir lo que quieren de manera rápida y les funcionó. Es alguien que hay que atender, son roles que los chicos adoptan, los cuáles son móviles. Cuando un chico acosa humilla u hostiga es porque tiene un problema que también hay que atender aunque duela reconocerlo. No todos los chicos que han sido acosadores o víctimas de violencia en algún lugar.
"Para los chicos, sobre todo en la adolescencia, es muy importante ser aceptado por sus pares entonces, entran en esta parte de dinámica para pertenecer a determinados grupos y por miedo para no convertirse ellos en víctima de bullying", afirmó.
Zabala agregó que el suicidio está muy vinculado al bullying, es una temática difícil de abordar porque es un tema muy delicado pero que no se puede dejar de lado que es la segunda causa de muerte en la infancia y en la adolescencia.
"El bullying es un precipitador porque coloca a la víctima en una situación de aislamiento, de soledad, que hace que pueda llegar a tomar este tipo de determinaciones porque los chicos encuentran al suicido como una forma rápida y terminante de acabar con una situación que lo está angustiando mucho", aseguró.
Al finalizar, Paola remarcó que no hay que demonizar a las redes sociales, que hay que instalar un concepto llamado "ciudadanía digital" donde se les enseña a los chicos que tienen que aprender a ser buenos ciudadanos en el mundo real como digital.
"Nuestra responsabilidad como adultos es acompañarlos en el uso adecuado de la tecnología. Los chicos no tienen real dimensión de lo generan en las otras personas porque no ven sus reacciones".
Cuando el acoso se convierte en un problema y, no se encuentra solución, hay que recurrir a un profesional, tanto para la víctima como para el victimario.

