La Dra Lourdes Tejeda es Especialista en Familia y pasó por LV12 Radio Independencia para hablar en su columna sobre la crianza respetuosa abordada desde el derecho.
Según la abogada, la crianza respetuosa tiene su base en la teoría del apego, fundamentado en cuatro principios: el amor incondicional, la empatía, la igualdad y, fundamentalmente, el respeto.
"El respeto a las necesidades de nuestros hijos, a los derechos de nuestros chicos, que muchas veces son ignoradas, o se pasan por alto. Nosotros entendemos esto de la crianza respetuosa como un modelo de crianza y educación que también tiene su fundamentación en el principio del interés superior del niño", dijo.
¿Qué es el "interés superior del niño"? Aquel principio en donde se encuentran todas las decisiones de las cuales los chicos forman parte, apuntando a garantizar de manera máxima e integral sus derechos. El niño se entiende como sujeto pleno de derecho. La Dra. Lourdes Tejeda explica que esto es un "cambio de paradigma".
"Antes, los chicos eran considerados como objetos de pertenencias de sus padres, meros obedientes a los adultos, receptores de información. Esto del interés superior del niño es poder respetar al niño, poder empatizar con nuestros niños, ellos tienen voz. Empatía: Ponernos en lugar de ellos para así darle un ambiente de crianza adecuado de acuerdo a sus necesidades", expresó la columnista en LV12.
El anterior era un modelo autoritario, en el que el rol del niño era pasivo. "No obstante, en la crianza respetuosa, los límites, la disciplina bien entendida están presentes", aclaró.
"Poder hablarles, escucharles, poder compartir, el derecho al juego, poder empatizar con otros, que puedan expresar. Muchas veces ellos no es que no quieran, no pueden o no saben. Pero también poder marcar límites, o buena disciplina".
¿Y qué sucede en el caso de niños más grandes, cuando los padres les dan tareas como ir a hacer las compras, encargarse del hermano mayor? "Los chicos tienen que saber, que así como son sujetos plenos de derechos, también tienen obligaciones. Hay que darles responsabilidades sabiendo cuál es el grado de madurez y edad del niño. Entender la autonomía progresiva del niño. Hay ciertas decisiones que el adolescente puede tomar".
"Esto es algo que se tiene que trabajar en la casa, en escuelas, clubes... Los chicos no pueden ser "el futuro" si no los pensamos en el presente", reflexionó la abogada.
"La convención de los derechos del niño dice que los niños tienen derecho a ser escuchados. El juez tiene la obligación de escucharlo", concluyó.

