El sistema de salud de Santiago de Chile y sus alrededores avanza hacia el límite de su capacidad con un 87 por ciento de las camas de cuidados intensivos ocupadas, mientras el contagio de coronavirus no deja de ascender a un promedio diario de 1.600 nuevos infectados.
El presidente Sebastián Piñera afirmó ayer que "las próximas semanas serán las más difíciles y exigirán lo mejor de todos nosotros" en medio de la crisis sanitaria que vive el país.
Desde el Centro Nacional de Abastecimiento de insumos médicos (Cenabast), Piñera dijo que se han enviado a distintos centros de salud "más de 103 millones de elementos de seguridad personal como mascarillas, guantes, delantales, protectores faciales, pecheras, alcohol en gel y otros elementos" en medio de la pandemia, que comenzó el 3 de marzo, con el primer contagiado en la localidad de Talca, centro del país.
"Estamos trabajando sin pausa ni descanso para lograr que nuestro sistema de salud pueda darles a todos nuestros compatriotas y ciudadanos la atención de salud que necesitan y merecen", manifestó el presidente.
"Las próximas semanas serán las más difíciles y exigirán lo mejor de todos nosotros", dijo el presidente Piñera.

