El comedor La Clarita es uno de los tantos lugares a los que acuden diariamente chicos y, a veces, hasta familias enteras en busca de un plato de comida. Abrió hace cinco años y hoy alimenta a aproximadamente a 100 chicos que van todos los días a esa casa del barrio El Salvador, detrás del Mercofrut.
El comedor comenzó a funcionar hace cinco años para asistir a chicos de escasos recursos, por iniciativa de Clara Castro de Giménez, a quien los vecinos llaman cariñosamente “Clarita”. Está ubicado en Calle Díaz Vélez 856, manzana 36, lote 6, del barrio El Salvador y brinda contención a chicos de ese vecindario y de los barrios Alejandro Heredia, Las Piedritas y Autopista, entre otros de la zona sur de la Capital.
"El comedor La Clarita abrió hace cinco años. No es un comedor como todos conocen, esto es como una cosa más humilde porque es el patio de la casa de Clarita", contó Agustina Malek, representante del comedor.
"Clarita empezó dándole de comer a algunos chicos que pasaban por la calle y pronto se fueron sumando y hoy en día son aproximadamente 100 chicos los que van a comer todos los días", agregó.
Respecto a su relación con el comedor, Agustina comentó que lo conoció a través de Facebook y a partir de allí no dejó de colaborar y buscar donaciones. "Cuando ellos abrieron, una de las hijas de Clarita publicó en Facebook que estaban buscando donaciones, así que me contacté con ella, ahí la conocí a Clarita y desde ese momento seguimos en contacto. Hoy en día les acerco todo lo que ellas necesitan, en la medida de lo posible".
Agustina aclaró que "el comedor no depende de ninguna entidad política ni religiosa, es decir que se mantiene solamente de las donaciones que hace la gente común como nosotros".
"Yo lo que hago es conseguir donaciones de otros lados, soy como el nexo entre el comedor y la gente que quiere donar. Yo me encargo de juntar las donaciones y las llevo. También, tenemos una cuenta en Mercado Pago para la gente que dona plata. Me comunico con Clarita, vemos lo que hace falta y con la plata que se dona hago las compras y las llevo", detalló.
"Son pocos los que colaboran, pero por suerte siempre hay alguien que ayuda", remarcó.
Los que quieran colaborar con esta causa pueden hacerlo acercando donaciones de todo tipo a Tucumán Paddle (Rondeau 1350), en el horario de 9 a 1 de la mañana.
"Recibimos todo lo que le puede servir a un niño, adulto o familia en general. Lo que más se necesita es mercadería, fundamentalmente carne, verdura, aceite. También, nos pueden ayudar con ropa, calzado, útiles escolares, juguetes, manteles, sábanas", resumió Agustina.

