La vicepresidenta Cristina Kirchner afirmó esta tarde en la Feria del Libreo de La Habana, en Cuba, que el "lawfare" (guerra judicial) en la Argentina "tuvo un componente mafioso" y consideró que "debe ser por los ancestros de quien fuera presidente".
"En la Argentina el lawfare tuvo un componente mafioso: ir contra la familia. Esto se tradujo en la persecución a mis hijos pero especialmente a Florencia, tal vez por verla vulnerable, tal vez porque advirtieron en mi vida cotidiana era un lugar muy especial para mí", señaló la ex mandataria.
"En el posmodernismo ya no era necesario desaparecer a los dirigentes políticos que consideraran un peligro para el establishment, porque se lo invalidaba políticamente a partir de la condena mediática, primero, y luego la condena judicial de lo que se había instalado mediáticamente", agregó.
"Fue lo que intentaron hacer conmigo, condenarme socialmente, aislarme, de modo tal que no fuera un peligro para lo que querían hacer", agregó la vicepresidenta.
La vicepresidenta se metió esta tarde en la negociación entre el Gobierno y el FMI al considerar que el organismo "debería establecer una quita sustancial porque se hizo un préstamo violando las obligaciones que tiene el propio Fondo".
Durante la presentación de su libro "Sinceramente" en La Habana, la ex mandataria cuestionó el préstamo de 44 mil millones de dólares que el Fondo Monetario Internacional le concedió a la administración de Mauricio Macri y se refirió a la renegociación del pago que encara el gobierno de Alberto Fernández.
"Dieron un préstamo violando el estatuto. Ahora escucho que no se puede hacer una quita al capital del Fondo porque su estatuto lo prohíbe. También prohíbe que se den préstamos para que se fugue el dinero ¿por qué vamos a hacer valer una prohibición y otra no? Apliquen el estatuto entero", manifestó.

