"Al Flaco yo lo tuve desde el año 95 y el 97. Lo encontré haciendo jueguitos en la calle de la casa de él estaba con la abuela que estaba barriendo", cuenta en LV12 Rubén Tomé el primer entrenador que tuvo el rosarino y que llevó a Fideo al Club El Torito.
Vivía corriendo y lo habían mandado hacer un deporte y gracias a dios eligió el futbol le gustó y se ve que lo ha disfrutado de tal manera que nos ha hecho sentir a nosotros los mejores del mundo Vivía corriendo y lo habían mandado hacer un deporte y gracias a dios eligió el futbol le gustó y se ve que lo ha disfrutado de tal manera que nos ha hecho sentir a nosotros los mejores del mundo
Contó que lo tuvo en el club casi tres años donde salieron dos veces campeones y el último título se lo arrebataron a Rosario Central. "Vino Central lo habló a su papá y lo llevaron junto con su compañero Walter Almeyda y se fueron los dos por diez pelotas", recuerda Rubén.
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Ángel Di María se despidió de la Selección con un título. Foto X Selección Argentina.
El sacrificio de los padres que Di María pagó con gloria
"Venía con las manitos llenas de carbón", recuerda Rubén. Claro, Ángel ayudaba a su papá que tenía una carbonería y entonces llenaba bolsitas de carbón antes de ir a practicar. "El papá tenía una carbonería y Fideo lo ayudaba, una familia trabajadora y humilde. A veces la mamá lo llevaba los a jugar sábados en bicicleta. Hay mucha gente en Argentina que le ha tocado esa vida difícil y dura, pero cuando vos tenes papás que te enseñan el modelo del trabajo nace un Angelito Di María", resalta.
Fideo conserva su primer trofeo de madera
Rubén aseguró que prefiere no contactar a Di María por una cuestión de respeto. "Yo no lo molesto, no me gusta molestarlo. Con la mamá cuando nos cruzamos conversamos y me contó que tiene el primer trofeo de madera que le regalé", cuenta.
Es la suerte que tuvo uno de haberlo hecho jugar y haber aportado ese granito de arena y que El Flaco tenga el primer trofeo y yo ver el ultimo que levantó, doblemente emocionado Es la suerte que tuvo uno de haberlo hecho jugar y haber aportado ese granito de arena y que El Flaco tenga el primer trofeo y yo ver el ultimo que levantó, doblemente emocionado
Pícaro, tímido y buen amigo
Rubén recuerda que Di María de niño era pícaro, tímido y calladito. "Pero con su grupo que estaba dentro de la cancha le tirabas la pelota y se transformaba. Les tenías que pedir que no hagan los goles en cinco o diez minutos porque si no el referí cortaba los partidos", contó.
Siempre fue calladito y muy amigo de sus compañeros Siempre fue calladito y muy amigo de sus compañeros
Su decisión del adiós
"Hay que dejarlo tranquilo. Yo todavía lo miró y tengo ganas de que siga siendo el mismo niño de antes pero ya es un hombre grande, responsable tiene familia y hay que respetar. Él tiene que estar tranquilo, todo Ese grupo con Messi nos han hecho ganar todo", cerró