Tratar el dolor pasa por tener un mayor conocimiento acerca del mismo. Algo que parece cada vez más viable cuando el dolor se origina tras una patología o su nacimiento procede de un tejido o de un órgano concreto, pero que se convierte en una verdadera odisea cuando el dolor es de origen desconocido.
En el contexto de la Semana del Dolor, el Prof. Dr. Roberto Rey, jefe de Neurología del Sanatorio Finochietto de Buenos Aires y director de la Diplomatura en Electromiografía de la Universidad de Buenos Aires (UBA), dialogó con LV12, para concientizar sobre el dolor "nociplástico", un nuevo tipo de dolor muy invalidante, que permanece, a pesar de que los estudios dan bien.
Una amplificación del dolor
"Estamos aprendiendo a nombrar un dolor que siempre nos trajo mucha preocupación, y por supuesto muchas preocupaciones y sufrimiento a los pacientes, y que cambio de nombre hace muy pocos años a nivel internacional en 2017. Un dolor que antes se decía psicosomático o psicológico, hoy se llama dolor nociplástico, resulta que el cerebro sin querer y sin buscarlo interpreta muchas veces algunos estímulos que normalmente no serían dolorosos como una caricia o un apretón de manos como dolores y molestias, entonces, a la gente le pueden doler todo el tiempo las articulaciones, la piel, los músculos y le hacemos toda clase de estudios, análisis y no sale nada, a partir de ahí el médico le dice usted tiene que ir a un psiquiatra y la verdad que es un dolor por fallas en la calibración de los centros del cerebro de la percepción del dolor", explicó el especialista.
Es un dolor orgánico, porque hay una falla química en el cerebro que amplifica las señales externas y las convierte en dolor. Esto hace que el control de los dolores no exista y que todo se convierta en un dolor.
En esta misma línea agregó "existen algunos estudios en químicas cerebrales en algunas universidades del exterior, en Alemania y Suecia principalmente, y se aceptó que estas alteraciones químicas cerebrales producían una percepción distinta en una serie de personas, que terminan sufriendo un dolor por años, sin saber que les pasa. Lo que hay que tratar es la alteración química cerebral, que a veces necesita una medicación, que no es un antidepresivo o un antiepiléptico, sino medicaciones que van a tratar de corregir ese umbral del dolor que la gente tiene alterada".
Un desafío para el diagnóstico médico
Gran parte de la frustración de profesionales y pacientes es lo complicado que resulta realizar un diagnóstico. Además, desconocer el origen del dolor nociplástico supone también un impedimento a la hora de encontrar un tratamiento realmente eficaz para paliarlo.
"El ejemplo típico en este caso es la fibromialgia, que es una enfermedad a la vez fácil y difícil de diagnosticar, si se trata de un dolor crónico que ha pasado por una gran cantidad médicos y nadie encuentra nada y el dolor persiste durante más de tres a seis meses, tenemos que comenzar a pensar si ese paciente no tiene un dolor nociplástico", comentó.
El factor psicológico
Pese a ello, si bien los expertos insisten en que hay una base molecular, no olvidan que el dolor también tiene un factor psicológico, sobre el que también es difícil aventurarse.
Ley de Enfermería: Es muy importante para el sistema de salud (lv12.com.ar)

