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Educación Financiera: "No hay que dejarse llevar por cualquier consejo"

Mariela Mociulsky, fundadora y CEO de Trendsity, habló en LV12 sobre la importancia de la educación financiera en los jóvenes.

La educación financiera es fundamental a lo largo de la vida, por lo que es necesario hacer esfuerzos para iniciar su implementación a la vida cotidiana lo más pronto posible. Tener una buena educación financiera es poder desarrollar ciertos conocimientos, habilidades y actitudes que nos permitan tener un buen manejo del dinero y, con ello, tener finanzas sanas.

En este marco LV12 Radio Independencia se comunicó con Mariela Mociulsky, fundadora y CEO de Trendsity, consultora de investigación y tendencias.

"El tema de la educación financiera es algo que prácticamente no está incluido en los programas de educación formal secundaria por ejemplo y los chicos y chicas que terminan el colegio y tienen que empezar a trabajar, a ahorrar, pagarse un alquiler y manejar sus finanzas personales no saben hacerlo y en un mundo donde la volatilidad es tan alta sobre todo en nuestro país donde los números de la inflación son tan altos y estas distintas ciclo crisis los jóvenes se dan cuenta que necesitan incorporar conocimientos que no los tienen de otras fuentes o no los tienen de una manera cercana, en un lenguaje cercano o de personas en las que confíen", explicó.

Y continuó: "Entonces, les dan mucha importancia a los influencers que ellos consideran confiables y que lo pueden explicar de una manera sencilla y amigable de qué manera manejar sus propias finanzas. La educación financiera es muy baja en nuestra región y siempre pensábamos como un prejuicio que la generación Z, es decir los jóvenes que hoy se están incorporando al mercado laboral que no les importaba tanto el dinero, que querían experimentar, viajar, que no estaban dispuestos a horrar, o a resignar algo del presente para planificar su futuro, pero vimos en varios estudios que esto no es así sobre todo en nuestra región y en nuestro país".

Si existe el deseo de viajar y de experimentar mayor que en otras generaciones donde el esfuerzo y la preocupación por el progreso estaban muy arraigadas culturalmente, pero si vemos que existe este interés por formarse, ahorra y construir su propio futuro que, además, no está tan garantizado como en otra época. Si existe el deseo de viajar y de experimentar mayor que en otras generaciones donde el esfuerzo y la preocupación por el progreso estaban muy arraigadas culturalmente, pero si vemos que existe este interés por formarse, ahorra y construir su propio futuro que, además, no está tan garantizado como en otra época.

"El solo hecho de terminar una carrera, conseguir un buen trabajo y progresar en esa empresa te aseguraba un buen futuro, hoy se sabe que el cambio es permanente, que lo que estudie tal vez no me resulte útil para toda mi carrera profesional, que hay que hacer una capacitación continua, que hay que adquirir nuevas herramientas y todos tenemos miedo a quedar obsoletos en relación a lo que la tecnología nos propone", añadió.

Esto está muy claro entre los jóvenes y aunque el cambio ya está incorporado como una característica de nuestra época, si les preocupa su estabilidad, cómo van a hacer para planificar su futuro, qué conocimientos tienen que adquirir, cómo manejar su dinero, cómo hacerlo rendir. Todos estos temas que no están incluidos en general en la educación del colegio secundario, los tienen que aplicar apneas terminan, apenas empiezan a generar sus propios ingresos. Esto está muy claro entre los jóvenes y aunque el cambio ya está incorporado como una característica de nuestra época, si les preocupa su estabilidad, cómo van a hacer para planificar su futuro, qué conocimientos tienen que adquirir, cómo manejar su dinero, cómo hacerlo rendir. Todos estos temas que no están incluidos en general en la educación del colegio secundario, los tienen que aplicar apneas terminan, apenas empiezan a generar sus propios ingresos.

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Foto: Infobae.

Foto: Infobae.

En relación a la importancia que le dan muchos jóvenes y niños a la educación financiera, dijo lo siguiente: "Es sorprendente porque también lo vemos en la generación Alfa, chicos entre 5 y 6 años que dicen le voy a pedir al Ratón Pérez en dólares y ni hablar entre los 10, 11 y 12 años que empiezan a preguntarse qué hacer con esos ahorros de la infancia como una preocupación cómo voy a hacer cuando sea grande".

Es cierto que están expuestos a mayor información constantemente, también hay acceso herramientas financieras a las que antes no accedían a los 14 años como por ejemplo las tarjetas que puedan extender de los padres y el vínculo más cercano que tienen con la tecnología, hacen sus propias investigaciones, es un tema de conversación entre ellos, siguen a algunos influencers y tienen la ilusión de poder lograr mejorar su situación financiera. Es cierto que están expuestos a mayor información constantemente, también hay acceso herramientas financieras a las que antes no accedían a los 14 años como por ejemplo las tarjetas que puedan extender de los padres y el vínculo más cercano que tienen con la tecnología, hacen sus propias investigaciones, es un tema de conversación entre ellos, siguen a algunos influencers y tienen la ilusión de poder lograr mejorar su situación financiera.

"Igual estamos hablando de un segmento socioeconómico de la pirámide que va de la mitad para arriba. El segmento que va de la mitad para abajo no tiene conocimiento o es más escaso, de todas formas, hay muchas iniciativas también destinadas a este segmento, hay por ejemplo una empresa que se dedica a instalar cajeros automáticos en zonas vulnerables y dar cursos de educación financiera", adjuntó.

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Foto: La Nación.

Foto: La Nación.

En esta misma línea resaltó que las desigualdades en educación financiera son una consecuencia de la realidad económica: "Es cierto que la brecha es profunda entre los distintos niveles socioeconómicos porque también está signada por el acceso a la tecnología porque para tener un buen acceso a la tecnología hay que tener buenos dispositivos, buena conexión a internet y estos conocimientos".

"Por eso tal vez en la base de pirámide tuvieron acceso por primera vez a una tarjeta durante la pandemia para cobrar un plan, en la punta ya se está hablando de las nuevas monedas y son dos lenguajes diferentes, con el riesgo de que las nuevas tecnologías traigan una brecha digital más profunda que se convierta en una brecha económica, financiera y el desafío es usar la tecnología a favor de cerrar un poco estas brechas, de fomentar la educación", agregó.

"El gran desafío entre toda la información que hoy tenemos disponible es poder discernir que es fake o falso y que es verdadero, hay que hacer una doble o triple verificación de la fuente, quién nos lo está diciendo, qué credenciales tiene esta persona, que sea un tema e conversación con otros y no dejarse llevar por cualquier consejo o cualquier tip", finalizó.

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