Este miércoles por la mañana fue encontrado sin vida el párroco de La Florida, Juan Viroche. La primera hipótesis afirma que se trató de un suicidio, pero los vecinos dudan de esa afirmación.
Según informa el periodista Gustavo Cobos en su cuenta de Twitter, el sacerdote había manifestado la intención de irse deesa localidad, tras recibir amenazas por su su lucha contra las drogas.
El párroco llevaba adelante una fuerte lucha contra las drogas y el narcotráfico. En noviembre del 2015, fue noticia a nivel nacional a partir de una misa que realizó contra la inseguridad y el narcotráfico. "No es una protesta si no un llamado a tomar cartas en el asunto ante la situación difícil que estamos atravesando, situación que nos desborda", había declarado en ese momento.
"Hay una situación terrible dentro de la comunidad misma. Hay gente que está comprando cosas robadas. Lamentablemente, la demanda de compra y venta es muy grande", explicaba el cura.
"¿Por qué siguen robando? Porque hay gente que sigue comprando cosas robadas", apuntaba.
Ante esta situación, remarcó en la oportunidad: "Estoy convencido de que la inseguridad no se va con más efectivos policiales, es una forma de conciencia que debe partir desde la educación y desde los valores y compromiso mismo que tenemos como pueblo y como ciudadanos".
Viroche explicaba que el problema no es sólo la inseguridad, sino también las drogas. "Es una triste realidad, a los adolescentes se les está fomentando que se droguen y, por eso roban, para poder comprar. No se puede permitir que se estén rompiendo proyectos, ideales y familias, por esto".
"Estamos trabajando conjuntamente con los polos educativos y la comuna", manifestaba en noviembre de 2015.
El religioso también tenía una fuerte pasión por el fútbol, principalmente por el club San Martín, del que era hincha.
Como le comentó en el año 2012 al diario la Gaceta: "Cuando era muy chico solía decirle a mi madre que me iba a la cancha. Ella me daba permiso, pero lejos estaba de imaginarse que a esa edad yo iba a ser tan hincha de un equipo. Si sabía que me iba hasta el estadio de San Martín a ver los partidos de mi querido club, no me dejaba salir".
G.I

