Tras una madrugada de trabajo intenso, los bomberos lograron afianzar varios tramos del perímetro y reforzar la protección de los núcleos urbanos más expuestos, aprovechando el descenso de las temperaturas y el aumento de la humedad relativa, dos factores que permitieron avanzar en zonas que hasta ayer presentaban focos secundarios y propagación errática.
El operativo desplegado en Madrid combina brigadas terrestres, retenes forestales, unidades helitransportadas y aviones de carga en tierra, en coordinación con la UME y los servicios de emergencias municipales.
Las autoridades regionales advirtieron que, pese a los progresos nocturnos, el incendio sigue activo y no puede considerarse estabilizado: la evolución durante las próximas horas dependerá del comportamiento del viento, que podría reavivar sectores con material vegetal acumulado y dificultar el acceso de los equipos.
Mientras tanto, en Ávila persiste la preocupación por el incendio declarado en una zona de difícil acceso, donde la orografía y la continuidad del combustible vegetal complican la labor de los retenes.
Medios locales como El Norte de Castilla y La Voz de Ávila señalan que los bomberos trabajan para evitar que las llamas avancen hacia áreas de alto valor ambiental y que las autoridades mantienen el nivel de alerta ante posibles cambios bruscos en la dirección del viento.
En algunos puntos se reforzaron cortafuegos y se desplegaron medios aéreos adicionales para contener los flancos más inestables.
La Comunidad de Madrid informó que se mantienen las evacuaciones preventivas en zonas rurales y que se habilitaron espacios municipales para alojar a vecinos desplazados.
En paralelo, los servicios de emergencias pidieron evitar desplazamientos hacia áreas próximas al incendio y recordaron que la presencia de curiosos entorpece la circulación de vehículos de extinción y aumenta el riesgo en un escenario ya de por sí complejo.
La situación en ambos incendios se sigue minuto a minuto desde los centros de coordinación autonómicos, que actualizan los mapas de calor, los puntos de mayor actividad y las previsiones meteorológicas.
La combinación de altas temperaturas registradas durante la semana, la sequedad del terreno y la acumulación de combustible vegetal explica la virulencia de los focos, que se inscriben en un verano marcado por episodios de riesgo extremo en varias regiones de España.
Mientras, un incendio cerca de Valencia dejaba un muerto en España, en un hecho que sin embargo no está relacionado con los grandes focos que ya obligaron a la evacuación de más de 250.000 personas en aquel país y Francia, informaron medios internacionales.
El deceso de una persona se lamentó en Manises, cerca de Valencia, donde se produjo un fuego ya controlado y sin relación con los grandes incendios del oeste de Madrid.
Emergencia ampliada
El Gobierno de España amplió la emergencia nacional a la provincia de Toledo por el incendio de Almorox, según informes del sitio France 24 que consultó la Agencia Noticias Argentinas.
Las hectáreas quemadas eran 45.000 y 88.500 los afectados por los incendios del centro de España, con más de 70.000 evacuados solo en esa nación.