La misión cuenta con apoyo del Conicet, financiamiento internacional, y representa un salto tecnológico y científico sin precedentes: es la primera vez que en aguas argentinas del Atlántico Sudoccidental se utiliza un vehículo que se opera de forma remota. Este dispositivo es capaz de capturar imágenes submarinas en alta definición y recolectar muestras sin alterar el entorno.
Embed - Lance 22.1 Mar Del Plata Canyon | SOI Divestream 817
Cabe destacar que el Cañón Mar del Plata se encuentra frente a la provincia de Buenos Aires, en el límite entre las corrientes de Brasil (cálida) y Malvinas (fría), una frontera biogeográfica clave para el Atlántico sur. A lo largo de la campaña, el equipo científico analiza múltiples estaciones de muestreo a profundidades que alcanzan los 3900 metros. El objetivo es estudiar la distribución de especies y su relación con variables ambientales, topográficas y oceanográficas.
De acuerdo con información brindada en el sitio oficial del Conicet, el equipo cuenta con la participación activa de becarios, técnicos y jóvenes investigadores. Daniel Lauretta, investigador del mencionado organismo y jefe Científico de la expedición, explicó: “La campaña aborda la exploración de hábitats marinos vulnerables detectando los impactos humanos, incluyendo basura marina y microplásticos, la biodiversidad bentónica (invertebrados y peces), la reproducción y biogeografía de especies profundas, el ADN ambiental, el carbono azul y dinámica de sedimentos”.
Y continuó: “Apenas estamos empezando y ya vemos cosas increíbles: animales que nunca se habían registrado en esta zona, paisajes submarinos que parecen de otro planeta, y comportamientos que sorprenden hasta a los científicos más experimentados”.
"Poder contar con el ROV SuBastian es un lujo, porque nos permite ver en directo lo que ocurre a casi 4.000 metros de profundidad, con un mínimo impacto sobre los organismos. Es como si tuviéramos un submarino con ojos súper sensibles que baja por nosotros y nos muestra todo con lujo de detalles”, aseguró.
La investigación se desarrolla a casi 4000 metros de profundidad. “Todo allá abajo es extremo: la presión es altísima, hace mucho frío, y no hay luz. Pero además de los desafíos técnicos para llegar, grabar y tomar muestras, hay otro desafío más grande todavía: entender lo que vemos. A veces encontramos organismos que nadie había visto antes, o interacciones que no sabemos cómo explicar", expresó y completó: "Es como estar explorando otro planeta, pero debajo del agua. Y lo más emocionante es que, en cada inmersión, hay algo nuevo por descubrir”.
Por otro lado, el investigador destacó el impacto que tiene la transmisión en vivo: “Que cualquier persona pueda conectarse desde su casa y ver en vivo lo que estamos viendo nosotros, es una oportunidad única. De repente, la ciencia deja de ser algo lejano o inaccesible, y se vuelve parte del día a día”.
En esta misma línea, la transmisión en vivo en YouTube generó interacción del público y cientos de comentarios en X; y muchos de ellos se volvieron virales. El primer hallazgo fue una estrella de mar que se parecía a “Patricio Estrella”, el famoso personaje de la serie animada Bob Esponja.
Luego, apareció una “langosta Barbie” del fondo del mar porque era de color rosa. Y no faltaron los comentarios graciosos y el ingenio argentino sobre la variada biodiversidad de las profundidades del mar y las actividades de la vida cotidiana.