Según un informe mensual realizado por el Departamento de Estadísticas y Tendencias del Centro de Almaceneros y Comerciantes Minoristas de la provincia de Córdoba, las familias más pobres no desayunan ni cenan, aunque gastan casi todos sus ingresos en comida. Son los adultos quienes no desayunan ni cenan para poder dejarles esa comida a los más chicos.
Con esta información, LV12 Radio Independencia se comunicó con Vanesa Ruiz, gerente del Centro de Almaceneros de Córdoba: "Luego de realizar todas las modificaciones que una familia realiza, veíamos que en el último tiempo había una contracción en lo que significa la ingesta de alimentos. Esto nos llevó a tener que hacer este informe puntual para plasmar en él, lo que estaba atravesando, no sólo la provincia de Córdoba sino a nivel nacional”.
“Se realizaron 4.800 encuestas tanto telefónicas como en algunas provincias físicas para plasmar la alimentación de hogares argentinos por escala de ingresos, que está atravesada por la inflación en alimentos, que tuvo en el último tiempo, un incremento del 94%, eso hay que asociarlo a cuales son los ingresos familiares que tenemos en la República Argentina, para ello, lo dividimos en distintos grupos de observación, y entre ellos, está el segmento de hasta $60.000 de ingresos y el último de hasta $160.000, lamentablemente quienes han causado mayor impacto es el segmento de menores ingresos”.
Ruiz remarcó que según el INDEC “una familia de cuatro personas, necesitaría consumir 168 kilos de alimentos y el segmento de menores recursos, hoy está consumiendo 140 kilo. También tendrían que consumir 53 productos bien variados y tan sólo se consumen 21”. Esto remarca el 67,89% del ingreso de una familia es gastado en la compra de alimentos, es decir, un segmento que tenga un ingreso de $60.000 gasta en promedio $40.733 en la canasta básica alimentaria.
Alimentos que los ingresos permiten consumir
La carne vacuna, la fruta y los lácteos son los alimentos que “desaparecen” en el consumo de quienes poseen un salario de $60.000, dijo Ruiz. Por lo tanto, son las alitas y menudencias de pollo, cebollas, papas, zapallos, huevos y tomate envasado, los alimentos que cobran protagonismo frente a la inflación. Esto lleva a que estas familias “pierdan sus nutrientes”.
La gerenta mencionó que “aparece el consumo de leche fluida pero lejos de la teoría, que deberíamos consumir casi 25 litros y en el segmento de menores recursos tan sólo se consume 9 litros, en el segmento medio 15 litros y a partir de los ingresos de $140.000 empezamos a consumir los 25 litros”.
Ahí es donde aparece, lo que se conoce como "alimentos a base de leche" que si bien están certificados, no cumplen con los nutrientes que poseen los alimentos originales y puros.

