El jefe de Gabinete porteño, Felipe Miguel, salió a dar explicaciones luego de las fuertes críticas que recibiera el gobierno de la Ciudad por ordenar el vallado de las inmediaciones del edificio donde vive Cristina Fernández de Kirchner. "El vallado va a estar el tiempo que sea necesario", advirtió.
El objetivo explícito del vallado era evitar la concentración en el lugar de personas que, como ocurre en todo el país por estas horas, brindan su apoyo a la vicepresidente. Pero, según argumentó el funcionario, “los vecinos necesitan vivir con tranquilidad”.
Para el jefe de Gabinete porteño, “una cosa es acompañar y otra es alterar el orden público durante varios días consecutivos en un barrio de la Ciudad”, por lo cual se decidió tratar de impedir la concentración de vecinos y simpatizantes kirchneristas.
Miguel añadió que “había ruidos hasta las dos de la mañana, batucadas y la gente necesita vivir con tranquilidad; si no, hay una alteración a la vida cotidiana, desde los más chicos hasta los adultos mayores”.
Como se sabe, el Ministerio de Justicia y Seguridad de la Ciudad dispuso un vallado perimetral en las calles Juncal entre Paraná y Talcahuano, y Uruguay entre Montevideo y Arenales, que hasta el momento solo permite pasar a los frentistas de la zona.
Incluso, se enviaron efectivos policiales y un camión hidrante de la Policía de la Ciudad que fue expulsado por los manifestantes. Ante el repudio general, también la Guardia de Infantería debió retirarse de los alrededores de la casa de Cristina.

