Boca y Talleres jugaron en la provincia de Santiago del Estero la final de la Copa Argentina, que en la previa sorprendió con un marco espectacular por la presencia de las dos hinchas, y con una presentación acorde a la instancia.
Sensacional ambiente se dio en el Estadio Madre de Ciudades antes que salgan los equipos al campo de juego hubo un mini show y fuegos artificiales, para agregarle emoción y expectativa a la gran final de certamen federal.
Boca festejó
En el Madre de Ciudades de Santiago del Estero, el equipo de Sebastián Battaglia se impuso por 5-4 en la definición por penales tras igualar sin goles ante Talleres en los 90. El Xeneize terminó con diez jugadores por la expulsión de Juan Ramírez. En un flojo partido, la definición se estiró a los puntos del penal: Agustín Rossi le tapó el segundo a Fértoli y Boca no falló, el último lo convirtió el Toto Salvio y el trofeo quedó para los de la Ribera.

